S?bado, 22 de septiembre de 2007
Rom?n Rodr?guez (*)
En las ?ltimas semanas distintos dirigentes de ATI-CC vienen realizando p?blicos llamamientos a la unidad de los nacionalistas canarios, sin soporte pol?tico e ideol?gico novedoso alguno. Se trata de unos llamamientos que resultan en la pr?ctica una aut?ntica opa hostil para tratar de comprar voluntades y agrupar como sea a todas las personas y a los grupos nacionalistas que se encuentran hoy fuera del partido que gobierna Canarias en coalici?n con el PP.
Sin la menor rectificaci?n sobre sus actitudes ?hegemonismo de la organizaci?n de una isla sobre las dem?s, desequilibrada concepci?n de Canarias, peligrosa mezcla de negocios y pol?tica, renuncia a los postulados nacionalistas y entrega a la derecha estatalista con menor vocaci?n autonomista?-, las que fueron determinantes en la ruptura del anterior espacio nacionalista y la conformaci?n de los actuales, se llenan la boca con la unidad y atacan con dureza a los que nada queremos saber de esa falso esp?ritu unitario.

Su renacido y presunto unitarismo no tiene, desgraciadamente, nada que ver con un reconocimiento de los graves errores cometidos en el per?odo reciente, los mismos que les llevaron a afirmar que la salida de la mayor?a de la organizaci?n en Gran Canaria o de buena parte de la de Lanzarote, era una poda planificada, de la que se enorgullec?an p?blicamente. En alg?n caso se quedaron sin ?rbol.

Ahora, tras los p?simos resultados en las elecciones del pasado 27 de mayo, especialmente en las islas orientales, buscan desesperadamente el reencuentro de los nacionalistas, eso s? bajo su hegemon?a y bajo su particular manera de entender a Canarias y a la pol?tica.

Lo hacen a sabiendas de que con las encuestas en la mano no tienen posibilidad de obtener grupo parlamentario en el Congreso ni opci?n de obtener ning?n diputado por la circunscripci?n de Las Palmas. A sabiendas, asimismo, de que ya no pueden presentarse como la voz de Canarias y de que han perdido relevancia en el conjunto de la pol?tica estatal.

Castigo en las urnas

Es ese p?nico a recibir un nuevo castigo en las urnas, y no el resultado de una imprescindible autocr?tica, lo que impulsa todos sus recientes movimientos. Con un doble lenguaje: llamamientos por distintas v?as para que Nueva Canarias, la segunda fuerza nacionalista en votos el 27-M, con m?s de 56.000 sufragios, se incorpore al proyecto y, al tiempo, agresiones continuas a NC en los medios de comunicaci?n por parte de Paulino Rivero, Pepe Torres o Jos? Miguel Gonz?lez.

Somos claros y rotundos: no cuenten con nosotros para ese viaje hacia m?s de lo mismo. El esfuerzo que hemos realizado para colocar nuestro mensaje y nuestra marca entre la ciudadan?a, para dar a conocer otra forma de hacer pol?tica y otro modo de entender el nacionalismo, tuvo su recompensa en las auton?micas y locales, con un notable apoyo ciudadano, lo que nos permite hoy dirigir media docena de alcald?as, cogobernar en otras y formar parte, asimismo, del gobierno de Gran Canaria. Y no estamos presentes en el Parlamento por la injusta ley electoral canaria, la misma que ATI-CC se niega a modificar por pura conveniencia.

Y ese camino vamos a proseguirlo en el pr?ximo per?odo, con el trabajo en las instituciones donde tenemos responsabilidades como gobierno o tareas de oposici?n, y tambi?n lo llevaremos con una propuesta electoral en las generales de marzo de 2008. La Ejecutiva nacional de Nueva Canarias ha decidido la apertura de negociaciones con CCN y PIL, sobre la base de un programa com?n y de progreso.

Polarizaci?n

Sabemos que son unos comicios muy dif?ciles para los nacionalistas, por la polarizaci?n que se produce en torno a las dos grandes fuerzas pol?ticas estatales: socialistas y conservadores. Pero creemos que es fundamental presentar nuestras propuestas program?ticas a los ciudadanos y las ciudadanas de las islas y aspirar a tener presencia en el Congreso y en el Senado para seguir defendiendo los intereses generales de Canarias en el contexto estatal. Adem?s, no es en absoluto incongruente la existencia de distintos modelos y organizaciones nacionalistas en una comunidad. Ocurre en Catalu?a o en el Pa?s Vasco, con nacionalismos de izquierda y derecha, con planteamientos soberanistas o no. Y en Canarias se conforman, igualmente, dos modelos diferenciados, uno insularista y conservador, y otro con un proyecto progresista y de igualdad entre las islas.

Seguimos convencidos de la necesidad del nacionalismo, que en Canarias tiene mucho m?s sentido que en cualquier otra comunidad del Estado. Estamos seguiros de que es fundamental una organizaci?n que interprete la realidad de las Islas y ofrezca respuestas pol?ticas propias, atendiendo a las especificidades de esta tierra. Capaz de defender los intereses canarios en Espa?a y en la Uni?n Europea, preocupada por nuestras se?as de identidad y abierta al mundo.

Y a esa tarea de consolidaci?n de un nuevo nacionalismo vamos a seguir dedicando buena parte de nuestros esfuerzos los hombres y mujeres de NC, del PNL, de Nueva Fuerteventura o de INPA, y cuantas personas y grupos nacionalistas coincidan en nuestros objetivos de una Canarias unida, respetuosa con el hecho insular pero con un proyecto com?n y un elevado compromiso social. Y lo haremos no pensando en el corto plazo ni s?lo y exclusivamente para salvar los muebles electorales, como ocurre con esa propuesta de unidad planteada por ATI-CC. Una propuesta, la de los insularistas radicales que carece de la m?s m?nima credibilidad y que est? abocada al fracaso.

(*) Rom?n Rodr?guez es presidente de Nueva Canarias

Tags: Canarias, nacionalismo, coalición canaria, insularimso, corrupción

Publicado por ubara @ 0:54  | Canarias
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios