Viernes, 28 de septiembre de 2007
Santi Pe?a

Los agrocombustibles, o biocombustibles, son una forma m?s de profundizar el punto sin salida al que se encamina la humanidad y esto es algo que no tiene t?rmino medio. En un planeta donde algunos organismos internacionales se dan con un canto en el pecho porque la mortalidad infantil se ha reducido a menos de diez millones de ni?os al a?o, ?diez millones!, dejar de cultivar tierras para la alimentaci?n humana y hacerlo para llenar los dep?sitos de nuestros coches es, cuando menos, vergonzoso. Pero no es s?lo el hecho de que sea rebatible porque produce rubor sino que el uso de este tipo de combustibles a la larga, aunque ya se est?n viendo algunas consecuencias, va a significar una forma m?s de desequilibrio social, ambiental, econ?mico y alimentario a escala planetaria. El potencial energ?tico proviniente del sol y almacenado en las plantas mediante complejos procesos bioqu?micos no es suficiente no ya para ser una alternativa total al petr?leo sino que ni siquiera es recomendable para ayudar a los pa?ses a depender algo menos de los combustibles f?siles. Despu?s de pocos a?os de existencia de este sector el desarrollo ha sido espectacular y en s?lo tres a?os se ha multiplicado por ocho las inversiones del capital riesgo en el entorno de los agrocombustibles. As? se han producido alianzas extra?as que comprenden a las grandes petroleras, los grandes productores de cereales, los m?s importantes grupos de ingenier?a automovil?stica y los centros de investigaci?n en ingenier?a gen?tica. Desde muchos medios se dice que la propaganda que se est? haciendo de este nuevo tipo de combustibles es una estrategia de la administraci?n americana de Bush para cubrir de humo el hecho de que Chav?s est? nacionalizando los yacimientos de petr?leo de su pa?s. Con ello tambi?n se consigue que Brasil, segundo productor de agrocombustibles tras Estados Unidos, se acerque m?s al pa?s del norte para que Lula tome distancia sobre el presidente venezolano.




Los prejuicios de este sector sobre el normal desarrollo de la vida humana se est?n viendo ya en la subida del trigo y ma?z, tambi?n ayudada por la especulaci?n y expectativas que se hacen sobre la b?squeda de aumentar los m?rgenes econ?micos de estos productos, y por primera vez se est? hablado de que va a haber problemas en el suministro de estos cereales. La expansi?n de los agrocombustibles, que en los casos de la Uni?n Europea y Estados Unidos tiene unos planes realmente ambiciosos, va a suponer que aumenten los desequilibrios a nivel mundial. El hambre se va a hacer todav?a m?s cr?nico en los pa?ses en v?as de desarrollo, la deforestaci?n de las selvas y grandes territorios se va a ver ampliada al tiempo que los problemas ambientales relacionados con los cultivos y con el agua van a ser mayores. Todo para que los tanques de nuestros coches marchen siempre llenos y despilfarrado en un planeta donde urge otro modelo econ?mico y de organizaci?n mundial.




Como siempre lo que opera en estos casos son los grandes medios haciendo propaganda. Queda muy bien siempre poner el adjetivo verde a todo este tipo de cosas cuando, en realidad, de sostenible la existencia de los agrocombustibles no tiene nada. Una labor que cansa pero que es muy necesaria siempre es hacer un ejercicio mental constante para desmontar las mentiras que los grandes pol?ticos y dirigentes mundiales no dicen sobre este y otros temas. En esto de los agrocombustibles hay muchas, pero que muchas, falacias que no se deben a carencias en las investigaciones que conducen al desarrollo de la tecnolog?a para hacer funcionar a las coches con estos tipos de combustibles. Y hoy en d?a, y ya me gustar?a, es imposible dar una alternativa no s?lo a este tema de los agrocombustibles sino al de los combustibles f?siles en general. Lo que s? est? claro es que al ritmo actual las reservas de petr?leo le quedan como mucho 50 a?os y que, hoy por hoy, apenas se est? investigando para llegar a alternativas reales a estas energ?as f?siles. Lo que s? est? claro es que seguir con el actual nivel de despilfarro nos va a llevar al colapso como civilizaci?n y al terrible cinismo de que cuando usemos un coche con estos combustibles puede pasar que cada vez que demos al contacto le estemos quitando el pan de la boca a alguien que vive en un pa?s pobre pero productor de semillas para llenar de combustibles nuestros coches.


Cuentos y Noticias desde Canarias,
Publicado por ubara @ 21:45
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