Jueves, 04 de octubre de 2007
?ngel Guerra
La Jornada


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La holgada victoria de la Alianza PAIS del presidente Rafael Correa en la elecci?n a delegados a la Asamblea Constituyente marca un hito en la historia de Ecuador. Es la primera vez desde la independencia que una amplia mayor?a ciudadana entrega a un movimiento nacional el mandato pol?tico y jur?dico para barrer con la rep?blica olig?rquica nacida entonces y refundarla sobre bases aut?nticamente democr?ticas. Los partidarios del presidente no necesitar?n de alianzas ni compromisos con otras fuerzas para sacar adelante la nueva Carta Magna, de modo que ha sido sentenciada al basurero de la historia la vigente Constituci?n neoliberal de 1998 que abri? las puertas indiscriminadamente al capital transnacional, a las privatizaciones y al reparto de las instituciones y sus fondos entre los partidos pol?ticos tradicionales.

Se confirma el rotundo rechazo del pueblo a las organizaciones pol?ticas que han gobernado durante d?cadas contra los intereses de las mayor?as. Un fen?meno creciente en Am?rica Latina, que tiene sus expresiones m?s n?tidas en Venezuela, Bolivia, la sorprendente Costa Rica y el propio Ecuador, ratificado ahora con el tercer triunfo electoral consecutivo de Correa desde su elecci?n en noviembre de 2006. Antes debi? ganar la presidencia en segunda vuelta a la derecha, que junt? contra ?l sus ingentes recursos econ?micos y medi?ticos en apoyo a la candidatura del potentado bushista Noboa; y en marzo de este a?o lograr la aplastante aprobaci?n a la convocatoria de una constituyente con plenos poderes.

Correa ha cosechado en la extendida conciencia y experiencia popular ecuatoriana en la lucha por la soberan?a, contra las pol?ticas neoliberales y la llamada partidocracia, que llev? a un mar de pueblo a sacar de la silla a tres presidentes neoliberales en los ?ltimos a?os. Pero hay que destacarlo, su sensibilidad social, intuici?n pol?tica, conocimiento de la realidad del pa?s y capacidad de liderazgo han sido determinantes para organizar y encausar esas potencialidades hacia la trasformaci?n del pa?s. Es un hombre digno y valiente pol?ticamente, de lo que acaba de dar otra prueba al negarse a asistir a la cena ofrecida por Bush a los mandatarios asistentes a la Asamblea General de la ONU en repudio a las arrogantes palabras del emperador ante ese foro.

El discurso del inquilino de la Casa Blanca evidenci? la desesperaci?n de los c?rculos dominantes en Washington ante la rebeli?n de Am?rica Latina y el ejemplo inconmovible de Cuba pero tambi?n revel? en su odio e insolencia las peligros?simas acciones que el imperio est? dispuesto a emprender en cualquier parte del mundo, y en particular en nuestra regi?n, contra los que no se le subordinen. Cabe esperar un feroz redoblamiento de la natural hostilidad de la oligarqu?a y de Washington contra un acto de suprema soberan?a nacional como ser? la constituyente ecuatoriana.

Los ataques contra el gobierno de Correa y la constituyente comenzaron desde antes que este asumiera la presidencia y se han intensificado en los ?ltimos d?as como se aprecia al leer la prensa dominante ecuatoriana e internacional. Un bot?n de muestra lo tenemos en El Pa?s, altoparlante ib?rico del bushismo.

Y es que lo que est? en juego en un Estado de la importancia geopol?tica de Ecuador es la instrumentaci?n de un programa de liberaci?n nacional y justicia social, que unido a los que se aplican en Bolivia y Venezuela, ejercer? una gran influencia transformadora en los pueblos de Am?rica Latina. Cada pa?s lo hace con caracter?sticas y criterio propios pero con un com?n denominador antineoliberal como se aprecia en el caso ecuatoriano: control estatal de los recursos naturales para el bienestar de la naci?n y revisi?n de los contratos petroleros que no cumplen la norma, no al libre comercio, derecho a la educaci?n y salud gratuitas de alta calidad, democracia participativa, preservaci?n del medioambiente, banca para impulsar la producci?n y no la especulaci?n y el monopolio, cobrar impuestos a las grandes empresas hoy evasoras, redise?o territorial en funci?n de atender mejor a la gente, evacuaci?n de la base yanqui de Manta, rechazo al Plan Colombia, integraci?n latinoamericana y duras medidas contra la corrupci?n, la impunidad, el racismo y el machismo. Correa necesitar? mantener y profundizar el apoyo de masas para ganar esta batalla y se echa de menos al movimiento ind?gena, cuya reorganizaci?n es indispensable en un Ecuador renovado.

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Tags: Ecuador, rafael Correa, Constitución, Constituyente, neoliberalismo

Publicado por ubara @ 12:59  | Exterior
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