Un grupo de vecinos de la zona del Barranco Las Huertas, en Santa Cruz de Tenerife, acudieron este jueves nuevamente al lugar donde, desde hace días, tratan de impedir que las palas mecánicas de una constructora accedan al terreno que consideran de su propiedad.
Los terrenos, correspondendientes a una de las zonas afectadas por el escándalo de Las Teresitas, fueron compradas por Mapfre a la sociedad Inversiones Las Teresitas SL para construir una urbanización de cerca de mil viviendas. Los vecinos alegan que esos terrenos continúan siendo de su propiedad al asegurar que la Junta de Compensación los vendió sin su consentimiento y, por tanto, ilegalmente.