Son claramente fascistas y delictivas por relacionar los abusos de menores con la homosexualidad.
El Obispo de Tenerife, haciendo gala del tradicional sectarismo de la iglesia española, sin encomendarse a Dios ni al Diablo, arenga contra los homosexuales y absuelve a los pederastas. No es de extrañar que estas opiniones sean vertidas por un clérigo que fue formado en un seminario dirigido ideológicamente por el antiguo Obispo, Franco Cascón, que entre otros méritos tuvo el de ser confesor de Carmen Polo de Franco, esposa del dictador. Como vemos, el paso del tiempo sólo ha enmascarado de falsa democracia a estos personajes.
Alternativa Sí se puede por Tenerife entiende que estas declaraciones, y el personaje que las realiza, son una afrenta para la ciudadanía de la Isla y pide que, de oficio, la Fiscalía General del Estado actúe en su contra, porque hace apología de delitos tipificados en el Código Penal. Solicitar la dimisión de su cargo, es lo mínimo que se puede hacer. Pedir la condena de estas declaraciones por parte de todos los partidos políticos y fuerzas sindicales y sociales de Canarias es algo obligatorio.
En relación con la postura de la iglesia católica con los abusos a menores, Alternativa Sí se puede por Tenerife cita la condena habida este mes de septiembre en San Diego (California) por medio de la cual la Diócesis ha sido condenada a pagar 122 millones de euros en concepto de indemnización por el abuso sexual a 144 menores, que los curas de dicha diócesis cometieron. También citamos el asunto de los 133 sacerdotes condenados en Los Angeles por el mismo tema, en donde la cifra de menores víctimas de estas prácticas de sexualidad perversa, ascendieron a 500 (si nos atenemos a las denuncias presentadas). Por tanto la Iglesia no debería buscar fuera de sus recintos a estos enfermos mentales, porque muy probablemente muchos se encuentren dentro de sus muros.
Por último, Alternativa Sí se puede por Tenerife hace un llamamiento a los seguidores, de conciencia democrática y liberal, de esa Iglesia, para conminarlos a reformar sus estructuras para hacer su propia transición democrática y a relegar al desván de la historia a estos elementos que representan lo más rancio del nacionalcatolicismo español.