Canarias está por debajo de la media estatal en el número de médicos por habitantes, según un estudio realizado por la Organización Médica Colegial (OMC), que concluye que en el Estado español no hay escasez de médicos sino que estos están mal distribuidos por la geografía estatal.
Así, el estudio Necesidades de médicos en España: a propósito de estudios, debates y posibles soluciones, del que es autor Juan José Rodríguez Sendín, secretario general de la OMC, señala para los poco más de dos millones de habitantes que se censaban en Canarias en 2007 un total de 7.559 médicos, lo que supone una media de 373,11 facultativos por 100.000 habitantes, por los 414,63 de media del Estado.
Con todo, el Archipiélago se sitúan por encima de la ratio señalada por la OCDE, que recomienda un mínimo de tres médicos por cada mil habitantes. Es preciso aclarar que el número de médicos es un valor absoluto, independientemente de si trabajan en la sanidad pública o la privada.
El estudio concluye que no hay déficit global de facultativos en el sistema sanitario español pero sí una deficiente distribución por regiones, servicios, especialidades y según la estación del año.
De tal forma que el informe indica que hasta 2026 se mantendrá una situación de equilibrio entre los médicos jubilados y los nuevos titulados. En este sentido, señala como uno de los grandes objetivos el de la permanencia de los titulados que salgan de las facultades en el país, evitando la fuga a otros estados.
Lo cierto es que la media europea en número de médicos no se supera en Canarias.
LOS NIÑOS CANARIOS, CONDENADOS POR OBESIDAD
La mala alimentación y el sedentarismo de los niños canarios ha hecho que la tasa de obesidad infantil sea la que lidere el ranking español. El jefe del servicio de Cardiología del Hospital Insular de Gran Canaria, Vicente Nieto, augura que esto implicará en el futuro una mayor incidencia de enfermedades del sistema circulatorio, como los infartos, en el Archipiélago.
“Esto va a ser un grave problema”, augura Nieto. Este experto se queja de la mala alimentación que les dan los padres a los hijos, a los que acusa de forma irónica de darles “veneno”.
Nieto lo explica con una anécdota muy gráfica: “Antes se les daba a los niños un bocadillo de chorizo y se iban a jugar al fútbol, ahora les dan un bollycao con cocacola, que es veneno, y se quedan jugando a la Playstation”.
Para Nieto, todo se reduce a una cuestión de hábitos de vida, “que es lo más difícil de cambiar”. En este sentido, considera que la edad idónea para cambiar estos hábitos está entre los 5 y los 6 años, ya que después “es muy difícil, sino imposible”, hacerlo.
El 16% de los niños entre seis y 12 años en España padece un cuadro de obesidad, lo que supone un incremento del 11% en el último lustro. Dentro del Estado español, el mayor número de obesos se registra en Canarias, Andalucía y Murcia, donde el consumo de pescado es escaso.
“Hay cifras que son verdaderamente alarmantes, esto es uno de los problemas que hay que tratar ya, es un problema de primer orden” –añade Nieto.
“Es un grave problema que está vinculado al comer, porque los niños canarios no comen verduras o pescado, por ejemplo, pero sobre todo radica en que los niños cada vez hacen menos ejercicio, hay que cambiar los hábitos de vida, aunque son muy difíciles de cambiar”.
Según las estadísticas, Canarias tiene una tasa de mortalidad por enfermedades del sistema circulatorio de 200,4 por cada 100.000 habitantes, según el Instituto Canario de Estadística (ISTAC). Aunque no hay comparativas actualizadas con el resto del Estado, cabe destacar que en 1999 Canarias lideraba el ranking de infartos con una tasa de 120.
No obstante, también hay que recordar que, aunque la amplia mayoría, no todas las muertes relacionadas con el sistema circulatorio corresponden a los infartos.
De los 3.972 fallecimientos que se produjeron en 2005 por esta causa, casi 1.000 lo fueron por infartos de miocardio, aunque también hay otras causas de defunción que están estrechamente relacionadas con la obesidad, como son las enfermedades hipertensivas, isquémicas, la alterosclerosis o la diabetes.
Para el experto, estos niños que hoy sufren de obesidad se convertirán en 30 años en personas con un alto riesgo de padecer este tipo de enfermedades.
En el Estado español, en 2005 el 32,8% de las muertes (126.907) se produjo por problemas cardiovasculares, convirtiéndose en la principal causa de defunción.
Canarias tiene una de las tasas más altas de defunción por este tipo con 2,74 por cada 1.000 habitantes, según datos del Instituto español de Estadística (INE).
Nieto aclara que a pesar de estas cifras alarmantes el problema no es sólo una cuestión de educación sanitaria, sino que es algo más profundo que tiene sus implicaciones políticas.
En este sentido no sólo achaca al gobierno colonial una falta de educación en hábitos saludables a la población, sino que le acusa de “gobernar para el corto plazo”, lo que implica que estos problemas no se solucionen de forma tajante.
Tanto es así que pone como ejemplo las subvenciones del Régimen Especial Agrario (REA) por el que Canarias se ve beneficiada de descuentos en productos básicos por su ultraperificidad.
“Pero –se pregunta Nieto- ¿Cuáles son los alimentos que se subvencionan? La leche, la carne, los huevos... justo los alimentos que te recomiendan comer menos”.
El experto considera que este no es un tema baladí teniendo en cuenta que la primera causa de muerte en el mundo es la enfermedad coronaria, básicamente el infarto, y que Canarias tiene un índice alto de estas patologías.
Como dato curioso aporta que en las islas orientales hay una mayor incidencia de infartos que en Santa Cruz de Tenerife por la obesidad.
Los factores de riesgo en las Islas pues, se concentran principalmente en los hábitos alimenticios, pero también reconoce que, aunque no en mayor medida que el resto del Estado, Canarias es una región de muchos fumadores ya que históricamente ha estado asociada al tabaco.
Por otro lado, descarta que exista una mayor incidencia de diabetes, otro de los factores de riesgo para sufrir infartos, ya que según algunos estudios lo que ocurre realmente es que se controla peor esta enfermedad en el Archipiélago, algo que considera temerario teniendo en cuenta que el 85% de las muertes de diabéticos se produce precisamente por problemas coronarios.
Por último, en cuanto a los profesionales en cardiología que ejercen en Canarias Nieto no tiene más que elogios. Asegura que la cardiología en el Archipiélago es de primer orden y que cuenta con “excelentes profesionales y medios”.
Aunque ahí está el problema de las listas de espera que achaca a la falta de médicos por las trabas que se ponen en las universidades y la “progresiva pérdida de poder adquisitivo” de los profesionales sanitarios.