Radio San Borondón
Antonio Morales afirma que la regasificadora no podía ir en tierra, “a espaldas de los ciudadanos”
El miembro de la Plataforma en Defensa del Puerto de Santa Cruz, Pedro Anatael Meneses, afirma que no existe ya ninguna razón que justifique que la regasificadora que se quiere construir en Granadilla no se ubique en alta mar, tal y como se hará en Gran Canaria.
Señala que la viabilidad de esta alternativa ha quedado más que clara, desde el punto de vista técnico, social, económico y de seguridad. “Esto no es un capricho de la ciudadanía”, comenta Meneses, apuntando que el hecho de que el Ministerio de Medio Ambiente haya aceptado esta propuesta indica que los que desde el primer momento apostaban por la misma no estaban “locos”.
Aunque expresa una honda satisfacción por este logro, lamenta que esta alternativa, que califica como la “lógica y normal”, haya sido aceptada tras una “lucha encarnizada” de la ciudadanía, en contra de los intereses de algunas administraciones.
En este sentido, apunta Meneses que existían muchos intereses creados en torno a la construcción en tierra de la planta de gas. “Era un pelotazo más”, comenta; “se tenía el negocio ya más o menos repartido alrededor de Gascan”, empresa pública creada para la gestión del gas en el Archipiélago, aunque parte de su capital ha pasado a manos privadas.
Agüimes advierte.
El Alcalde de Agüimes, Antonio Morales, referente en la lucha para que la regasificadora de Gran Canaria se instalase en alta mar, asegura que la central no podía instalarse en tierra “a espaldas de los ciudadanos”, pues entiende que no se pueden tomar decisiones que compromentan el futuro de una colectividad “sin diálogo, sin consenso y sin que las administraciones cumplan con la legalidad vigente”.
Afirma Morales que quienes defendían la alternativa de que la regasificadora se ubicase en una isla artificial en alta mar, estaban convencidos de que era la mejor opción, pues supone un menor impacto ambiental y mayor seguridad para la población, al mismo o incluso menor coste que si se hiciera en tierra. Explica el Alcalde que se valoraba la construcción en Arinaga de la central de gas sin atender a las infraestructuras portuarias que serían necesarias para su viabilidad.
Señala, asimismo, que habría sido muy complicado llevar a cabo la implantación del gas en la isla sin contar con el plan territorial de hidrocarburos pertinente. De manera especial destacó el Alcalde lo que significa que se haya aceptado esta alternativa gracias a la lucha ciudadana que la apoyaba desde el principio. “Ésto indica a las claras que sólo es posible la alternativa ciudadana”, sentencia el Alcalde.