Viernes, 18 de abril de 2008

Canarias Semanal
Coincidiendo con la celebración del aniversario de la II República, el Comité Local de “Alternativa Sí se Puede por Tenerife” presentó en el registro municipal de Sta. Cruz la solicitud del cambio de los nombres que rinden homenaje en esta ciudad al régimen franquista. En un acto público, los miembros de “Sí se Puede” recordaron que, de forma vergonzosa, “los nombres de personajes vinculados al franquismo” continúan copando el callejero de la capital tinerfeña. De esta forma, la formación política chicharrera reiteraba una denuncia efectuada también por otras organizaciones políticas como IUC o UP, que se hacen eco, a su vez, del rechazo que esta situación provoca en un sector creciente de la ciudadanía de la isla. 

                                                          

      Y es que, efectivamente, la capital tinerfeña es una de las ciudades del Estado español con un mayor número de calles, plazas y monumentos dedicados a evocar la dictadura franquista. Algunos investigadores han calculado que puede albergar al menos un centenar de calles relacionadas, de una u otra forma, con este periodo. La Rambla General Franco, la Avenida del General Mola, la calle del General Sanjurjo o la del General Goded son tan solo algunos de los ejemplos más sangrantes de este callejero consagrado a criminales que, al contrario que sus aliados nazis, jamás pudieron ser juzgados. Hasta hace bien poco una importante vía de Sta. Cruz estaba dedicada a conmemorar específicamente el 18 de julio, fecha elegida por los militares facciosos en 1936 para comenzar la sublevación militar que terminó con la legalidad republicana y dio lugar a los cuarenta años más oscuros de la historia contemporánea de España.

      Entre todas estas muestras de reconocimiento a la dictadura ocupa un lugar destacado el “monumento a Franco” situado en la Plaza de España. Una obra de Juan de Ávalos -también autor de las monumentales esculturas del Valle de los Caídos-, concebida para contribuir a la construcción del mito del caudillo salvador de la patria. En el mismísimo corazón de Sta. Cruz, los  visitantes entran en contacto con la ciudad a través de la visión de la imagen esperpéntica  de un Franco que se yergue solemne - espada vengadora  en mano -  sobre un ángel de aspecto aterrador y alas extendidas. 

      Pero en modo alguno está reservado el callejero de Sta. Cruz de Tenerife solo a  los criminales y  cómplices del fascismo oriundos de la península. Una buena parte del mismo está dedicado a homenajear a los fascistas autóctonos, pertenecientes a las familias más influyentes de la ciudad. Como en el resto de Canarias y en todo el Estado, el golpe militar de 1936 contó con el apoyo inmediato de la gran burguesía local y también de sectores de las capas medias. En la isla colaboraron al sostenimiento económico de la “cruzada”,  los  Zerolo, Cobiella, Hardisson, Santaella, Baudet, Doblado, Mardones, o el agente de la Alemania nazi Melchior, padre del actual presidente del Cabildo.

      La implicación de la oligarquía isleña no se limitó exclusivamente al apoyo financiero y político que prestaron a los militares insurrectos. En Tenerife - al igual que en Gran Canaria y otras islas del Archipiélago - jóvenes pertenecientes a las familias más adineradas integraron las filas de las “Brigadas del amanecer”, responsables del asesinato de un número aún no determinado con exactitud de sindicalistas, militantes de organizaciones de izquierda o simples defensores de la República. Y es que la brutal represión que los vencedores ejercieron no fue una mera y cruel vendetta. Se trató también del instrumento utilizado por las clases dominantes para garantizar el mantenimiento de sus privilegios y asegurar que su acumulación de capital que no se viera perturbada por ningún tipo de reivindicación laboral.

      No debe extrañar, pues,  que la casta político-empresarial que domina las instituciones municipales y cabildicias de Tenerife defienda con tanta firmeza la memoria de la dictadura, plasmada en el callejero de Santa Cruz. Con ello, en realidad, no hacen otra cosa más que rendir un lógico homenaje a su propia historia. 

 


Publicado por ubara @ 11:46
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Publicado por Invitado
Lunes, 26 de mayo de 2008 | 23:43
muy fuerte el articulo soy argentina y mi tio desaparecio en la epoca de los militares...dejando toda una familia a solas...
creo q no debemos olvidar!!!!! el dolor de tres hijos creciendo sin un padre...de una esposa desolada...porque nunca supieron que paso con ?l...la incertidumbre y la ilusion gibernaron sus vidas hasta hoy pues no sabemos donde esta...bueno todos lo imaginamos...
que viva la democracia!!!!!! ante todo!!!!!!!
una ciudad tan bonita como santa cruz es hora que despierte de su clasicismo!!!!!! y que se vea la verdad!!!!!!!
Publicado por Invitado
Martes, 15 de septiembre de 2009 | 21:41
aver lo ke no se puede acer es terminar con la historia de espa?a que es lo ke estan haciendo retirando todos estos monumentos,placas etc...
Os guste o no es la historia de nuestros antepasados y muchos de los nombres de esas calles cuales estan cambiando el nombre fueron de heroes de espa?a los cuales muchos de ellos dieron la vida por espa?a y se les esta manchando el nombre y su dignidad,bueno y me parece patetico que venga un persona que no es de este pais a comentar algo de la historia del cual cuando seguro que no tendra ni idea
Publicado por Invitado
Martes, 02 de febrero de 2010 | 20:49
Creo que te tienes que inforarte mejor, algunas de las familias citadas no fueron en absoluto fascistas como afirmas, no quiero decir nii mucho menos que no existieran, solo decirte que hay familias que nombras que han sido reconocidas por su aportaci?n a las ciencias o a las artes y no por lo que t? dices.
Insisto es que te tiene que informar mejor antes de publicar este tipo de art?culos que pueden herir sentimientos a los descendientes de dichas familia.
Un cordial saludo.