Lunes, 26 de mayo de 2008

La federación ecologista BenMagec ha decidido denunciar el proyecto escultórico de Tindaya en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). Los ecologistas observan incompatibilidades con la Ley de Espacios Naturales Protegidos y que el estudio de impacto ambiental carece de validez.

El portavoz de Ben Magec, Antonio Hernández, anunció ayer la decisión de la federación ecologista de llevar el proyecto escultórico de Tindaya a la vía contenciosa administrativa del TSJC amparándose en las alegaciones presentadas al proyecto de evaluación de impacto ambiental. Antonio Hernández destacó, principalmente, dos argumentos. El primero que la evaluación de impacto ambiental carece de validez al saltarse el procedimiento habitual para este tipo de estudios. El segundo que las actividades que requiere la realización de este proyecto son «incompatibles» con la Ley de Espacios Naturales Protegidos. La montaña de Tindaya tiene la categoría de Monumento Natural.

Antonio Hernández recordó que el plazo para presentar alegaciones a la evaluación de impacto ambiental terminó a finales del pasado mes de diciembre. Sin embargo, tal y como informó la Consejería regional de Medio Ambiente y Ordenación Territorial, desde el pasado 8 de mayo, y por un tiempo de 30 días, se abrió un nuevo trámite de consultas a las administraciones e instituciones. Las contestaciones del Gobierno a las alegaciones se realizan cuando se termina todo este procedimiento, según la Consejería.

Ben Magec-Ecologistas en Acción cree que la apertura de un nuevo proceso de consultas puede ser uno de los incumplimientos en el procedimiento. Hernández mencionó la existencia de un precedente en el TSJC. Se refirió a la reciente sentencia del alto tribunal anulando el avance del Plan Territorial Especial de la Carretera del Norte de Gran Canaria, aprobado por la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente (Cotmac), por carecer de la evaluación de impacto ambiental.

Incompatibilidad con la figura de protección

Los ecologistas defienden que la Ley de Espacios Naturales de Canarias considera incompatible el proyecto con su figura de protección. Entienden que, para aprobarse dicho proyecto, tendría que desclasificarse el espacio natural mediante una ley, tal y como hizo anteriormente el Parlamento canario en La Isleta, en Gran Canaria, y Chinyero, en Tenerife. Pero además, para la federación, es «especialmente grave» que actualmente no esté delimitado el Bien de Interés Cultural (BIC) no sólo porque no se conoce que entorno de protección tienen los grabados existentes sino porque «no sabemos» si las otras actividades y evidencias arqueológicas de Tindaya, algunas de interes científico, «están, o no, sometidas» a la máxima categoría de protección. La evalución de impacto ambiental, según estas alegaciones, no sabe los niveles de restricción y los procedimientos administrativos de autorización que tienen muchas de las obras y actuaciones previstas en la montaña, en base al régimen jurídico de los Bienes de Interés Cultural.


Publicado por ubara @ 20:36  | Territorio
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