Mi?rcoles, 23 de julio de 2008

Foro contra la Incineración. Políticamente yo creo que no existe personaje más golfo y siniestro en Canarias que Ricardo Patrick Melchior, presidente del Cabildo al que el Alarcó le arrebató su puestito en el Senado en las últimas elecciones pese a la millonada campaña, con helicópteros y todo por medio, que el personaje se gastó en propaganda, a sus tranvías y sus leches. Y es que no existe ningún país del mundo, por muchas vueltas que le demos al tema, en el que pudiera resistir un asalto el personaje político que se dedicara durante meses a descalificar y a tachar de ignorantes a los que se oponían al tendido de Vilaflor y, en el último momento y después de cinco manifestaciones (que las primeras de ellas no pasaron de 300 o 400 personas en Granadilla) se planta en la gran manifestación de Santa Cruz junto con otros cuantos sinvergüenzas políticos, de la que salió vivo porque este es el pueblo más noble del mundo, que es por lo que éstos han llegado a pensar que todo el mundo es completamente gilipollas.

Por eso no me extraña nada que haya salido diciendo que "ni el 1%" de los habitantes de Tenerife está en contra del anillo insular. Claro que antes de hacerse esta pregunta, pienso, estos redomados fascistas jamás se plantean la que va primero necesariamente en este tipo de encuestas: ¿Cuántos ciudadanos de Tenerife conocen el proyecto del anillo insular y sus impactos? Y en eso, y el Melchior lo sabe y por eso nos falta al respeto de una manera tan descarada, sí que podríamos retar al personaje a que pare a cien personas por la calle del Castillo a ver a cuántos tinerfeños trinca él que conozcan mínimamente lo que supone esa obra en términos de cicatriz irreversible sobre el territorio. Porque es que ese proyecto no lo conocen ni los políticos que lo aplauden hasta con las orejas, o si no que le pregunten a Javier Abreu o a Santiago Pérez (que el PSOE pide cuatro carriles en lugar de dos), plano en mano, por dónde pasa aproximadamente cinturón de piche y hormigón.

Es más, que le pregunte al pueblo de Tenerife si prefiere que se abra una nueva carretera a mejorar las desastrosas y abandonadas vías actuales, dando facilidadades al transporte público, para que vea el Melchior que el que está fuera de la realidad, cual estafador al servicio de los intereses de unos cuantos, es él.

Ricardo Patrick Melchior, junto y en compañía de otros, se sentó en primera fila en el Recinto Ferial de Santa Cruz el 28 de junio del 2004 para recibir de manos de los jonkis del piche y el cemento el mapa de Tenerife con las infraestructuras a las que estos personajes aspiraban: el puerto de Granadilla (cuyas obras fueron adjudicadas a Antonio Plasencia), la segunda pista del Reina Sofía (sin adjudicar) y el anillo insular (cuya multimillonaria primera fase le fue adjudicada a Pedro Suárez, siendo la primera vez que su afortunada empresa se enfrenta a una obra de esta envergadura). Y en definitiva, y como quiera que éstos no se presentan a las elecciones pero pagan las campañas, nuestros políticos no han hecho otra cosa que seguir esa hoja de ruta renunciando a agilizar otros proyectos fundamentales como los hospitales del Norte y del Sur que ahora hemos venido a enterarnos, por el Alarcó, de que no tenían ni ficha financiera, con lo cual se evidencia que todo era una gran mentira a mayor gloria del individuo (íntimo de Melchior, por cierto) que está haciendo hospitales privados por el mundo a costa de lo que ha trincado de los recursos públicos que en Tenerife, fundamentalmente, se desvían graciosamente a la sanidad privada.

Melchior en un año se ha tirado innumerables instantáneas junto al tranvía (que supuestamente era lo que le iba a dar votos y de ahí la impresionante campaña publicitaria con las perritas de todos), ninguna junto a una guagua que malamente es la que verdaderamente resuelve los problemas de movilidad a los ciudadanos del conjunto de la Isla. Titsa, empresa que depende del Cabildo, no recibirá este año ninguna guagua nueva (excepto algún vehículo pequeño) que no sean los estrictamente necesarios para la renovación de una flota que no llega a los 700 vehículos, de los cuales unos 100 permanecen todos los días en talleres la mayoría de ellos averiados. Son esos, junto con la ausencia de carriles exclusivos, el abandono y peligro de estaciones y paradas o el injustificable retraso en algunas obras públicas especialmente críticas como la ampliación de la TF-1, algunos de los ejemplos que nos demuestran hasta qué punto a éstos les preocupa la movilidad que no tenga que ver con el mandar más emplastos de piche y hormigón por aquí y por allá, como esa absurda y peligrosísima carretera de la muerte (que ya se ha estrenado con víctimas) que han construido en Arico mientras el 80 % de las vías del municipio continúan hechas un verdadero desastre.

Pero esto es lo que nos ha traído consigo la maquinaria de propaganda de Ricardo Patrick Melchior, individuo venerado por la mayoría de los medios de comunicación, que nos ha puesto a la cola en energías alternativas (aunque la mayoría de la población cree que somos pioneros), nos ha hundido con el asunto de los residuos, ha llenado la Isla de canteras ilegales con un impacto paisajístico descomunal, la agricultura y la ganadería con certificado de defunción en todo lo que no tenga que ver con las romerías, una gestión del agua que nos ha puesto a los pies de Unelco con las desaladoras como única alternativa, los polígonos industriales vacíos en manos de especuladores o una juventud sin perspectiva a la que el Cabildo le ofrece macrobotellones en las instalaciones del ITER (con muertos incluso por medios este año sin que nadie chiste).

Y el Melchior podrá despreciar, como ha hecho siempre, a los varios centenares de personas que hace un par de sábados caminaron varios kilómetros en Icod contra el crimen del anillo insular a su paso por ese municipio. Quien quita, eso nunca se sabe, que en unos meses intente sumarse a alguna nueva protesta contra este mismo atentado como ha hecho otras veces esencialmente porque carece de vergüenza, como el caso rocambolesco del alcalde de Icod. Yo sí estuve allí, si puedo y esos vecinos piden ayuda de nuevo volveré, y para las estadísticas del Melchior decir que no recuerdo que ningún vídeo nuestro haya despertado tanto el interés de la gente como el primero de los tres que hemos colgado sobre el asunto (en que una vecina explica las razones y las alternativas que los políticos desprecian por órdenes de la autoridad empresarial para la que trabajan), cerca de 700 entradas registradas en pocos días. Que sólo digo eso, todo un síntoma, que cuando uno ve desde el mar la nueva cicatriz que estos belillos sin escrúpulos han abierto entre Adeje y Guía de Isora cuando han sido incapaces de adecentar aunque sólo sea un poco las dos vías alternativas existentes (abandonadas a su suerte durante décadas) lo que le dan ganas es de echarse al monte, sin duda. Que perdonen ustedes si me he pasado un poquito con el vocabulario pero verdaderamente cuando el otro día iba en el barco y vi eso, con las necesidades que hay en esta Isla y para que cuatro piratas se pongan de oro, me cogí una media calentura que todavía no se me ha quitado.

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Publicado por ubara @ 21:36  | Islas
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