Martes, 19 de agosto de 2008
Este proyecto de carretera de más de 100km, Eje Norte-Sur (FV1-FV2) que eventualmente será de tipo autovía, cruza la isla de norte a sur. Se puede interpretar esta carretera como el máximo exponente de la apuesta política insular de progreso del Cabildo majorero, con la benevolencia de los empresarios elegidos de la construcción de la isla (suculentas adjudicaciones de obras), enmarcado en la apuesta política de que hay que hacer algo con los fondos europeos para infraestructuras.

El proyecto de carretera entre La Caldereta y Corralejo cuenta con un presupuesto máximo de licitación de 57.387.042,72 euros y el plazo de ejecución de los trabajos será de 40 meses. El concurso ha sido adjudicado a la UTE, OHL-Cororasa-Pablo de León. La obra que ya dio comienzo, se encontró con numerosas dificultades a la hora de expropiar los terrenos por donde va a discurrir el trazado de la misma, lo cual ha supuesto la dilatación en el tiempo por los trámites burocráticos, debido a la falta de acuerdo con los propietarios del suelo. Por tal motivo, el Gobierno de Canarias ha optado por paralizar las obras para, de esa forma, evitar la infracción en los plazos de la ejecución de la obra, ya que en caso contrario incurrirían en una penalización por incumplimiento de contrato.

Son muchas las voces que dudan de la efectividad de esta desviación en tanto que el daño medioambiental en el parque natural de las dunas de Corralejo ya se ha cometido, máxime si se han ampliado los arcenes a ambos lados de la carretera, y ese tramo no se va a eliminar. Más bien, puede obedecer a puros intereses inmobiliarios el hecho de que el nuevo trazado discurra por unos terrenos que benefician directamente a la urbanización que el grupo Martinsa-Fadesa ejecuta en esa zona lindante con el colchón del parque natural. Sin olvidar, los terrenos que la familia González Arroyo y sus empresas fantasma poseen en la zona de Los Risquetes y la finca de Los Pascuales.

Una vez iniciadas las obras en el tramo Caldereta-Corralejo de la segunda fase de la autovía que unirá el Norte y el Sur de la isla, el Gobierno de Canarias estudia la próxima adjudicación del tramo que discurrirá entre el Aeropuerto y Pozo Negro. Será la alternativa al trazado actual que constituye uno de los puntos con mayor índice de circulación de la isla. El anteproyecto contempla el futuro vial en paralelo a la carretera actual, por detrás de la loma de El Castillo, hasta alcanzar Pozo Negro y Gran Tarajal. Una zona muy extensa considerada de especial sensibilidad ecológica.

Por otra parte, hacia fuera del Parque Natural de las Dunas, en el sur, en Jandía casi llegando a Morro Jable, colocan un flamante puente de hormigón armado sobre el Barranco de Los Canarios, casi borrando del mapa a un potencialmente importantísimo yacimiento prehistórico, sin excavar. Además, la carretera que atraviesa la zona hasta Morro Jable, se ha convertido en un dique que apenas permite el tránsito de agua y de arena. La guinda de la estupidez política es proveer esta autovía de carril-bici. Quieren que los turistas recorran la isla en bicicleta, aunque sea al borde de una autovía, con coches a 150 km por hora y vientos de frente de 80 km por hora 10 meses al año.

En Canarias debemos blindar el transporte público colectivo y
bajar las tarifas criminales de las guaguas, arrinconando progresivamente a nuestro principal emisor de gases de efecto invernadero -el transporte en vehículos privados- consumidor del 50% de nuestra factura energética en combustibles fósiles.

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http://fuerteventuralimpia.blogspot.com/

Publicado por ubara @ 12:45  | Territorio
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