Lunes, 01 de septiembre de 2008

El esfuerzo del Gobierno por reforzar la asistencia en quirófanos y especialidades mejora, pero es insuficiente para dar cobertura a la alta demanda. Según datos oficiales, unos 5.000 canarios van camino del año a la espera de ser intervenidos; 20.000 aguardan desde hace seis meses.

La Consejería de Sanidad se enfrenta a uno de los grandes retos sociales y, también, al cumplimiento de su programa electoral para este mandato: la reducción de las listas de espera.

Aunque se han registrado avances en la asistencia global de los centros públicos, la demanda aumenta en función del crecimiento demográfico y de la exigencias de la población por gozar de más calidad de vida.

En este sentido, la consejera, Merdes Roldós, anunció antes de las vacaciones estivales, que el Ejecutivo invertiría unos 50 millones de euros en un plan de choque dirigido a recortar los tiempos de espera de los pacientes que deben ser operados.

En la actualidad, unos 5.000 canarios van camino del año sin que se les haya asignado quirófano. Según los últimos listados disponibles, unos 20.000 más están por debajo de los seis meses.

Un portavoz sindical precisó a este periódico que las actuaciones para reducir el peso de las demoras «son reales, pero se necesita convocar urgentemente una mesa regional de sanidad para afrontar los problemas de forma global. La lista de espera es una pieza más, aunque importante, del puzzle sanitario».

Roldós está convencida, según sus asesores, de que la lista de espera empieza «por fin a estar controlada», pero «necistamos algo más de tiempo».

Uno de los hándicaps de la Administración regional es disponer de más medios para rentabilizar los quirófanos. Según fuentes sindicales, se «infrautilizan a menos de un 50%», con lo cual «los rendimientos no son los óptimos. Vamos a medio gas».

Algunas organizaciones de consumidores han confeccionado comparativas entre comunidades autónomas y Canarias se coloca entre las tres últimas en los índices de asistencia a las listas de espera.

Además de la indisposición de los quirófanos, el regulador (en este caso, la Consejería) tampoco cuenta con camas suficiente para atender la alta demanda, que se ha ido intensificando en los últimos años al albur del crecimiento demográfico (más de 2 millones de residentes) y del bienestar y desarrollo económico (12 millones de turistas al año).

En este sentido, la Consejería está dispuesta a reforzar los convenios con las clínicas privadas con el fin de «dar una respuesta satisfactoria a los ciudadadanos», según fuentes del sector sanitario. Según las estimaciones más optimistas, las listas de espera dejarán de ser un problema «acuciante» en los próximos años, «siempre y cuando se acometan acciones específicas», como la derivación hacia centros de gestión privada que puedan dar más eficiencia a los servicios.

Según la estadística oficial, entre los años 2006 y 2007 hubo un repunte de al menos 2.000 ciudadanos (consultar cuadros anejos). En el primer semestre del año (pendientes de publicar en la web del Gobierno), la Consejería anticipó que el pico de 2007 se había recortado al menos en un 15%. Por hospitales públicos, la lista de espera quirúrgica era más voluminosa en La Candelaria, Universitario de Canarias, Doctor Negrín e Insular. Lanzarote, Fuerteventura y el Materno, rodan cada uno el millar.


Publicado por ubara @ 12:10
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