Jueves, 25 de septiembre de 2008
Toño Linares*

El parlamento de Canarias, en un acto histórico y único, ha resulto el condenar al periódico El Día, porque “recientemente han publicado opiniones amparadas en el insulto, la ofensa y xenófobas en muchos casos, que atentan contra la convivencia y el carácter democrático”

“En consecuencia, el pleno de este Parlamento, legítimo representante del pueblo de Canarias, y expresión de su libre y democrática voluntad en las urnas, manifiesta su firme rechazo ante los ataques a la unidad de los canarios y la dignidad de la isla de Gran Canaria, y sus ciudadanos, así como las ideas xenófobas y a la incitación a la subversión del orden constitucional, que reiteradamente se defienden en el 'editorial' del periódico 'El Día'".

En este acto parlamentario sorprende varias cuestiones. En primer lugar que digan que “recientemente”, cuando los ataques de los editoriales de El Día llevan años, dirigidos a los que no comulgan con sus postulados. Recordemos que las opiniones xenófobas se están publicado desde hace más de 5 años y, cuando algunos colectivos criticaban estas formas y, denunciaban el desarrollismo de esta isla, los sermones de El Día, calificaban a estas organizaciones de canariones infiltrados, subvencionados con el oro amarillo y, lindezas como el famoso sanedrín de Vegeta. Eso sí, sin contar con la opinión diferente y opositora de los que nos vinieron a calificar de “los del no a todo”, así que para los sesenta parlamentarios es reciente, para el resto de los mortales esto lleva más de un lustro.

En segundo lugar habría que entender los de “legítimo representante del pueblo canario”, ya que cuando se cometió tal canallada con los que pensamos de forma diferente, cuando se silenció la mayor ILP de toda Canarias, cuando no comulgábamos con la hoja de ruta de El Día… nunca vimos a nuestros representantes legítimos actuar contra tal tropelía.

Y en el punto tercero, nuestros diputados y diputadas, tienen que aclarar quienes les han nombrado jueces, jurados y verdugos, para juzgar, sentenciar y condenar a este panfleto, por “la incitación a la subversión del orden constitucional”. ¿Acaso han usurpado el poder judicial, ante las dificultades que éste está pasando? ¿Ahora se concentra el poder legislativo, ejecutivo y judicial en una sola institución? ¿No hubiese sido más correcto el aprobar una resolución instando al poder judicial su intervención? Y ¿Esta condena parlamentaria servirá para algo?, si, servirá para incrementar el número de venta de ejemplares de El Día, al igual que pasó con el secuestro de “El Jueves”.Un GRAN favor a un amigo.

EL GRAN disparate montado por el parlamento, ha venido porque, dentro de los desvaríos editoriales de El Día, ha criticado el incremento de sueldos de sus señorías, con su clásica escandalosa y visceral forma de expresión, a sabiendas de que los recursos económicos destinados a El Día, se verán reducidos por las restricciones que la crisis ha traído.

La sombra del poder que tiene El Día, es muy alargada, siendo este panfleto periodístico, quien le ha marcado la senda por donde han de caminar los que ahora le condena: Silencia las voces discrepantes para alzar al poder representativo, transmitiendo a la ciudadanía que sólo son unos pocos inconformistas, financiados por el enemigo de la GRAN. Silencia la necesidad de los hospitales comarcales para que no se subleve la plebe ante la GRAN desgracia que sufren los residentes de esta isla. Escenifica la “invasión de los inmigrantes” para que los que ahora se autoproclaman en jurado, jueces y verdugos, puedan culpar de todos los males al fenómeno inmigratorio. Impulsa el pleito insular con su odio a la GRAN, con la finalidad de dividir y enfrentar la población canaria, permitiendo manipular el destino de Canarias al antojo e intereses de los políticos. En fin, que El Día ha sido su GRAN aliado, hasta que le nombró lo innombrable, sus sueldos.

En esto andamos cuando El Día se defiende en su editorial del jueves 25, afirmando que esto es un ataque a la libertad de expresión. Cuando ha sido este periódico, quien más ha condicionado el libre pensamiento, quien guardó silencio cómplice cunado otras personas han sufrido despidos, insultos y, rechazos de la administración pública, por expresar lo que libremente opinaban. Ha sido y, continua siendo, la plataforma para que los distintos políticos expresen sus homilías, en contra de quienes tenemos la desgracia de pensar diferente.

Desgraciadamente, lo ocurrido en el Parlamento de Canarias el miércoles 24 de septiembre, ha sido una pelea de patio de colegio entre dos colegas, que han descubierto que han pasado de la edad infantil, a la edad del pavo.

Toño Linares*
Tagoror Achinech 



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Publicado por ubara @ 20:26  | opini?n
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