Jueves, 16 de octubre de 2008

Tres personas habrían fallecido, entre ellos un niño, y la cantidad de heridos ascendería a un centenar, como saldo de la represión policial contra la protesta indígena que se lleva acabo en La María, a 600 kilómetros al suroeste de Bogotá, donde se encuentran concentrados más de 10 mil personas, en la movilización conocida como "la minga indígena y popular por la resistencia".

La información fue divulgada por la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC). La policía, por su parte, señaló que cinco uniformados han resultado lesionados. Los manifestantes denuncian la utilización de armas no convencionales y exceso por parte de la fuerza pública.

Los indígenas reclaman que el gobierno cumpla con las devoluciones de sus tierras, pactadas en los últimos 15 años y con el respeto a la autonomía de las comunidades indígenas. A la reclamación, el presidente Álvaro Uribe respondió que la obligación del gobierno era adquirir 15.663 hectáreas para entregárselas a los indígenas, de las cuales, aseguró, "se han comprado 11.866 hectáreas y faltan 3.796 hectáreas".

Hasta siete asesinados en días pasados

Pero además el Centro de Cooperación al Indígena, CECOIN, denunció la muerte de otros siete indígenas en días pasados, varios de ellos presuntamente víctimas de la organización paramilitar "Águilas Negras".

Dice el comunicado: "El pasado 6 de octubre (...) fueron asesinados Luz Marina Morales, Mauricio Largo Bañol y Cesar Largo Alarcón, indígenas Embera Chamí. (...) El día 12 de octubre, el comunero Nicolás Valencia Lemus fue asesinado en la vía que conduce al municipio de Toribio Cauca. Los asesinos, que también se identificaron como integrantes de las “Águilas Negras”, pusieron a Nicolás en estado de indefensión y lo asesinaron en presencia de su mujer y su hijo. Apenas unas horas más tarde fue cegada la vida de Celestino Rivera, indígena perteneciente al resguardo de Jambaló y habitante de la vereda de Zumbido, su cadáver presentaba dos disparos de fusil en el cráneo. También habrían sido asesinados dos Indígenas Yanaconas del cabildo El Paraíso, municipio La vega, en la zona sur del Macizo colombiano, en hechos aún no aclarados".

El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) acusó este miércoles en un comunicado al escuadrón antidisturbios de la Policía de disparar a los manifestantes. "A punta de bala de fusil nos atacan, más de 10 heridos a bala, nos van a masacrar", afirmaron. A medida que pasan las horas la situación se torna más violenta, decenas de heridos, disparos, tanquetas, lanzamiento de gases lacrimógenos es el panorama que deja la jornada de resistencia indígena.

Germán Valencia representante de derechos humanos, en testimonio ofrecido a TeleSUR, denunció que la fuerza pública recarga los gases y los llenan con puntillas, tachuelas y varillas. "Eso es lo que están tirando a la gente, eso es el diagnóstico de los heridos que en este momento tenemos en el centro de salud" apuntó Valencia.

Esta agresión motivó a la asociación de cabildos indígenas a solicitar protección a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En una conferencia de prensa en Bogotá, el líder indígena Berito Cobaría, de la etnia Uwa, afirmó que no interrumpirán los bloqueos en la carretera Panamericana hasta que el presidente Álvaro Uribe acuda a conversar con ellos.

Uribe los acusa de terroristas

El presidente colombiano, Alvaro Uribe, denunció este miércoles la infiltración de terroristas en las movilizaciones indígenas que se realizan en varias regiones del país y que han dejado tres aborígenes muertos y un centenar de heridos.

"Se infiltran terroristas, nos masacran a los policías, ejercen toda clase de violencia, y enseguida nos acusan ante la comunidad internacional, porque simplemente nosotros actuamos y evitamos los bloqueos y enfrentamos la violencia", precisó Uribe en una declaración pública.

Por su parte, el director de la policía, general Oscar Naranjo, afirmó que durante las protestas han quedado heridos 19 policías, y que uno de ellos perdió sus manos al manipular un bulto que se encontró en uno de los sitios de los enfrentamientos.

Comunicado de CECOIN

Colombia: Frente a los justos reclamos indígenas la respuesta es el terror y la muerte
De las ejecuciones extrajudiciales se pasó a la abierta represión de la movilización

El Centro de Cooperación al Indígena CECOIN hace un llamado al Ministerio Público, a la Defensoría del Pueblo, a la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a los distintos organismos internacionales relacionados, para que adelanten acciones tendientes a detener las graves violaciones a los derechos humanos cometidas contra los y las indígenas que adelantan movilizaciones en distintos puntos del territorio nacional.

En los departamentos del Cauca, Huila, Valle, Chocó, Caldas, Risaralda, Atlántico, Guajira, Cesar, Córdoba, Sucre, Arauca, Meta y Norte de Santander, se vienen adelantando diversas acciones de protesta contra las iniciativas legislativas y administrativas que lesionan los derechos de los Pueblos Indígenas y la integridad de sus territorios, especialmente el Estatuto de Desarrollo Rural (ley 1152 de 2007) y los Acuerdos de Libre Comercio. Así mismo, la movilización está orientada a reclamar el cumplimiento de los acuerdos suscritos con el Gobierno Nacional en materia de Reparación y el respeto a las normas nacionales e internacionales que los protegen. Indígenas Nasa, Kokonukos, Yanacona, Guambianos, Embera, Eperara Siapidara, Wounaan, Barí, Kankuamos, Mokaná, Wiwa, Arhuacos, Senú, Sikuanis, Piapocos, Salibas y U´wa manifiestan su voz de protesta a lo largo del territorio nacional.

Pero a pesar de la justicia que soporta las demandas indígenas, la minga inició su camino vestida de luto. El pasado 6 de octubre en el Resguardo Nuestra Señora de la Candelaria de la Montaña, cerca al municipio de Riosucio, Caldas, fueron asesinados Luz Marina Morales, Mauricio Largo Bañol y Cesar Largo Alarcón, indígenas Embera Chamí. En los mismos hechos resultó herida la mayor de 70 años María Angélica Alarcón. Dicha acción es atribuida a las denominadas “Águilas Negras”.

El día 12 de octubre, el comunero Nicolás Valencia Lemus fue asesinado en la vía que conduce al municipio de Toribio Cauca. Los asesinos, que también se identificaron como integrantes de las “Águilas Negras”, pusieron a Nicolás en estado de indefensión y lo asesinaron en presencia de su mujer y su hijo.

Apenas unas horas más tarde fue cegada la vida de Celestino Rivera, indígena perteneciente al resguardo de Jambaló y habitante de la vereda de Zumbido, su cadáver presentaba dos disparos de fusil en el cráneo. También habrían sido asesinados dos Indígenas Yanaconas del cabildo El Paraíso, municipio La vega, en la zona sur del Macizo colombiano, en hechos aún no aclarados.

De las ejecuciones extrajudiciales se pasó a la abierta represión de la movilización, pues desde su inicio la reacción del Estado colombiano ha sido desproporcionada y lesiva de los derechos de los manifestantes. En el departamento del Huila, integrantes de las fuerzas militares bajaron forzadamente de vehículos de transporte público a comuneros indígenas que se dirigían a los puntos de encuentro. En Arauca, el comandante de la Brigada prohibió la marcha indígena amparándose, según él, en los Decretos de Estado de Conmoción Interior.

La movilización en los departamentos de Cauca y Valle ha sido constantemente agredida por efectivos del Escuadrón Movil Antidisturbios (ESMAD), del Ejército Nacional y de civiles armados que han atentado contra la integridad de los manifestantes. A tales hostilidades se suma el señalamiento del General Páez Varón, quien de manera calumniosa ha señalado a los marchantes de estar infiltrados por la guerrilla. Durante la movilización la sede del Consejo Regional Indígena del Cauca fue privada de suministro eléctrico y la página web de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca fue objeto de sabotaje en varias oportunidades.

En el departamento del Cauca el número de heridos por armas de fuego y otro tipo de proyectiles va en aumento. De acuerdo con los datos del CRIC y la ONIC, dentro de los heridos se encuentran: Hermes Arbey Diaz, Mauricio Menza (herido en la frente con tiro recalzado), Benjamín Ramos (perdió un ojo y herido en el pecho), Enyi Ulcue (herido en la pierna con arma de fuego), Jhon Fredy Piñacue de 16 años (herido con garrote en la frente), Mario Cuetoto, Diomedes Quinto, Joaquin Cotocue, Milciades Tumbo, Jose Ferney Pardo, Adolfo Quitumbo, Harold Tucuyama, Delio Quitumbo, Hernando Campo, Aldemar Ramos, Luis Felipe NN, Marco Antonio Guejia, Lizardo Pete, José Manzano, Noraldo Chiripua (herido con arma de fuego en la mano izquierda), Francisco Dagua (dos heridas en la cabeza, una cortada en el rostro y una pierna herida), Harold Bubú, (dos heridas en la cabeza), Deiby Trochez Ramos (herido de gravedad en uno de sus ojos), José Alirio Ipia Quitumbo, Cristian Jesús Velasco, Luis Olmedo Guetoto, Miguel Ipia Yonda, José María Dagua Cayapú, Edgar Ipia Medina, Jhon Elver Gutiérrez, Mauricio Campo, Darío Elvis Trochez, Eduardo Tocoima, José Leonardo Chocué y Benjamín Ramos. De acuerdo con el último reporte de la ONIC, hasta la tarde del 15 de octubre habrían sido heridos 75 indígenas, al menos 16 con arma de fuego, mientras 30 de ellos se encuentran desaparecidos.

El comunero Mariano Morano Dizu, quien fuera herido con arma de fuego en el cráneo, el día 14 de octubre falleció en las últimas horas. De acuerdo con información proveniente de la Consejería Mayor del CRIC, integrantes del ESMAD asesinaron con machete a un comunero indígena que hasta ahora no ha sido identificado. Los reportes también señalan que personas de civil han ingresado en La María, Piendamo y han disparado contra la comunidad.

En el departamento del Valle indígenas Embera, Nasa y Eperara han bloqueado la carretera Panamericana que comunica al Cauca con Palmira y el Aeropuerto y a Cali con Florida, se reportan al menos 24 personas detenidas. En Risaralda los ataques de la Fuerza Pública dejan un saldo de 14 heridos En Caldas al menos 700 indígenas bloquean la vía Supía- Riosucio. En el Departamento del Atlántico se han movilizado los indígenas Mokaná y los estudiantes universitarios en el Puente Pumarejo de Barranquilla; en la Guajira los indígenas Wayuu marchan hacia el desierto de Punta Gallinas apoyados por Wiwas y Arhuacos; en Norte de Santander los Barí se han movilizado hacia Cucuta; indígenas de Córdoba y Sucre se han concentrado en el Parque Santander de Sincelejo; en Cesar los Kankuamo se han manifestado en Valledupar; en el departamento del Meta 700 indígenas Sikuanis, Piapocos y Salibas, se desplazan en este momento por la vía principal que del municipio de Puerto Gaitán conduce a Villavicencio, y se esperan otras marchas y concentraciones a lo largo del territorio nacional.

El Centro de Cooperación al Indígena, como organización al servicio del movimiento indígena, sus pueblos y sus organizaciones apoya de manera decidida las manifestaciones de protesta y movilización que vienen dándose en distintas regiones del país contra los acuerdos de Libre Comercio que mercantilizan los territorios y el conocimiento tradicional indígena; contra la Ley de Desarrollo Rural (1152 de 2007) que obstaculiza la titulación de propiedad colectiva indígena y legaliza el despojo a indígenas, afros y campesinos; contra la Doctrina de Acción Integral que procura ocupar los territorios indígenas y debilitar el Gobierno autónomo, y contra todas las iniciativas encaminadas a la violación de los derechos colectivos indígenas. Nos solidarizamos también con los trabajadores cañeros en paro y nos ponemos a su disposición.

Centro de Cooperación al Indígena CECOIN

Organización Indígena de Antioquia.

Tags: Colombia, indígenas, violencia

Publicado por ubara @ 15:08  | Exterior
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