Jueves, 11 de diciembre de 2008

El Parlamento de Canarias rechazó este jueves la ILP que Ben Magec presentaba sobre la Ley de medidas para la renovación de la planta alojativa turística, o de crecimiento cero, por 31 votos negativos a la toma en consideración de dicha inicitiva, los correspondientes al Grupo de gobierno de las dos derechas canarias, y 26 votos favorables, los correspondientes al Grupo parlamentario socialista. 

El Grupo parlamentario socialista apoyó la ILP presentada por Ben Magec, una iniciativa apoyada y avalada por más 45.000 ciudadanos, y rechazó antes de la discusión de la ILP la posibilidad propuesta por José Miguel González por CC, de admitir la iniciativa a cambio de incorporarla al proyecto de ley de Medidas Urgentes al considerar que se incumplía la Ley del Parlamento, recordó que su grupo ha presentado una enmienda a la totalidad contra el proyecto de Ley de Medidas Urgentes presentado por el Gobierno y porque no son compatibles.

Julio Cruz espetó a los portavoces de CC y PP que se debatía una iniciativa popular avalada por 45.000 firmas y que había que decir que sí o que no a su toma en consideración y no buscar cuarenta mil subterfugios para decir que sí y luego hacer que no.

El pleno del Parlamento regional rechazó este jueves, con los votos en contra del rodillo que ejercen CC y PP, la tramitación por parte del Parlamento de la Iniciativa Legislativa Popular presentada por Ben Magec y avalada por 45.000 ciudadanos con la intención de frenar el crecimiento turístico y no dar carta blanca al Gobierno para que decida al respecto de forma arbitraria.

La iniciativa fue defendida brillantemente el representante de Ben Magec, Alberto Martín Martín, el cual fue desalojado de la Cámara por exhibir al final de su intervención una pancarta reivindicativa. En su discurso explicó que este era un día especial porque en el Parlamento autonómico se iba a escuchar la voz de 45.000 canarios que reclaman la atención de los políticos por lo que más les preocupa, el territorio y su conservación, cantidad en miles de habitantes superior o muy superior a la representatividad de muchos diputados que hay se sientan en el Parlamento y que obedecen dictados de partido aunque vaya en contra de su verdadero pensamiento.

Martín dijo que desde Ben Magec son conscientes de que con esta ILP iba a ocurrir lo mismo que con tantas otras que han sido rechazadas, que forma parte sólo de un trámite burocrático porque la mayoría de los diputados ya saben de ante mano lo que van a votar, pasando de este modo de las 45.000 voces que apoyaron esta ILP.

El destacado miembro del movimiento ecologista pidió que a los diputados que no volvieran a utilizar el funambulismo político para admitir la ILP para luego vaciarla de contenido y justificar su ley como ya hicieron en su momento con la iniciativa legislativa popular sobre el Barranco de Veneguera. Decidan lo que decidan legítimamente sus señorías, no les quepa ni la menor duda de que volveremos a aparecernos delante de aquellos que confunden sus intereses con el de todos los canarios y que para eso son capaces de enterrar nuestras islas en cemento.

El representante ecologista pidió decoro político para no tirar a la basura una ILP avalada y apoyada por tanta gente, cosa que al final no sucedió. En este sentido, a sabiendas de lo que finalmente iba a ocurrir, dijo que los movimientos sociales y ecologistas no son los del “No a todo”, porque siempre proponen en positivo y buscan alternativas a los proyectos más destructivos, sin embargo, los parlamentarios canarios sí que son los del “No a todo”, porque siempre rechazan las ILP contrarias a su dictado.

Alberto Martín explicó que votar no a esta ILP suponía evitar la participación ciudadana en las decisiones políticas de Canarias y, por tanto, habría que pensar si esta es una verdadera democracia. Desde su punto de vista, muchos parlamentarios ya habían dicho en los medios de comunicación en los días previos a este debate que la ILP no era adecuada para los tiempos de crisis, hecho que negó el ecologista, al tiempo que explicó que sí que no es adecuado ante esta etapa económica complicada que los parlamentarios canarios hayan cobrado por no hacer nada, por escuchar un discurso vacío del presidente del Gobierno y comer canapés, un hecho que ocurrió el día de la celebración en el Parlamento de la conmemoración del día de la constitución.

En su intervención dijo que la ley Berriel –en referencia a Ley de Medidas Urgentes en trámite en el Parlamento a iniciativa del consejero de Medio Ambiente–, ni es apoyada por nadie, sino por el propio Domingo Berriel ya que ha causado gran constestación entre los diferentes ámbitos sociales, ni es urgente, porque de serlo dónde estaban las urgencias hace unos años. Martín descartó la incorporación de la ILP a la ley de Medidas Urgentes y planteó si el Gobierno estaría dispuesto a eliminar aquellos aspectos que entran en contradicción, al tiempo que desmintió que la propuesta legislativa generaría el pago de indemnizaciones millonarias.

Antes de finalizar, Martín hizo una reflexión sobre la Canarias actual y dijo que el Gobierno de Canarias con Rivero a la cabeza sólo cree en el cemento, autopistas y campos de golf, cree en la Canarias del cemento y no en la del talento, sin embargo Ben Magec sí cree en la del talento por encima de todo. Otra Canarias es posible, hay otra Canarias que también existe, aunque algunos la traten de ocultar.

Dijo que la ILP quiere salvaguardar el territorio virgen y el sector turístico, y precisó que desde la aprobación de las Directrices –que contenían la moratoria turística- la oferta alojativa ha aumentado, mientras que demanda ha caído, por lo que hay más argumentos que en 2003 para apostar por no seguir construyendo ni una cama turística más.

Tras decir que en un Parlamento democrático no tendría que haber cabida para personas que mienten, pidió que los diputados votaran en conciencia, con respeto a la democracia participativa y que olvidaran si así lo creían verdaderamente las disciplinas de partido por el bien colectivo de Canarias.

Los portavoces de CC y PP, José Miguel González y Jorge Blanco respectivamente, dieron muestra de la característica común que poseen ambos partidos, la intransigencia, y con argumentos profundamente demagógicos anunciaron lo que ya todo el mundo conocía de ante mano, su voto negativo a la toma en consideración de la ILP presentada por Ben Magec.

El portavoz socialista, Manuel Fajardo, acusó al Gobierno de dinamitar la ley de Directrices y defendió que el territorio sea tratado como esmero, paciencia y prudencia, y no debe regularse por la ley de la oferta y la demanda. También defendió la existencia de órganos que fiscalicen la actividad sobre el territorio.

Fajardo recordó el compromiso expresado por Paulino Rivero de más talento y menos cemento y de respaldar la iniciativa de Ben Magec y acusó al Gobierno de usar la táctica del intermitente ahora sí, ahora no.

Por ello, indicó que el Ejecutivo pretendía mostrar hoy el cinco de oros con su propuesta de integrar esta iniciativa en la ley de Medidas Urgentes y dijo que en cualquier democracia civilizada el que los grupos que respaldan al Ejecutivo no voten a favor de lo propuesto por éste significaría la dimisión del Gobierno.

según el diputado socialista, Rivero es rehén de una foto, de una promesa que no cumplió, y advirtió al presidente del Gobierno de que tiene una hipoteca muy grande que le pasará factura en el futuro.

 

Revista Digital San Borondon.


Publicado por ubara @ 19:26  | Canarias
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