Lunes, 22 de diciembre de 2008

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, reveló hoy que su par de Bolivia, Evo Morales, “me dijo que descubrieron un plan de magnicidio contra él”, pero aclaró que no abundaría “en detalles” porque eso le corresponde al gobierno boliviano.

Morales no confirmó este domingo la versión, aunque dijo haberse comunicado hoy con Chávez para agradecerle la contribución venezolana al programa de alfabetización boliviano.

En su programa Aló, Presidente!, Chávez consideró que el nuevo plan para asesinar a Morales, quien gobierna Bolivia desde enero de 2006 con un programa de reformas económicas y sociales, es consecuencia de sus “éxitos” y de la incapacidad de políticos opositores de conquistar el poder por medios democráticos.

“Le dije a Evo que eso es por los éxitos de su gobierno. Bolivia derrotó un golpe que estaba en marcha, la extrema derecha fascista quedó muy mal con la masacre de los indígenas y un ex gobernador está preso”, dijo Chávez en referencia a la matanza de campesinos en el departamento de Pando –fronterizo con Brasil– el 11 de septiembre pasado.

Terratenientes y gobernantes provinciales que militan en partidos derechistas organizaron este año una serie de actividades que tuvieron el propósito de parar la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado boliviano, que por primera vez en la historia del país reconoce derechos y autonomías regionales indígenas.

Los departamentos administrados por opositores convocaron a referendos autonómicos con la intención de minar la autoridad central y organizaron protestas violentas. Morales logró finalmente contener la movilización de los conservadores y el poder legislativo llamó a un referendo sobre la nueva carta fundamental para el 25 de enero.

“En la medida en que la oposición boliviana no puede ganar por medio de elecciones, ni por el referendo, ni por el golpe de Estado, buscan el magnicidio. ¡Cuidate!, le dije”, relató el venezolano.

“Ahora Evo se encamina a otra victoria con la nueva constitución, y por eso surge el plan para matarlo, porque no tienen otra opción. Les ganó el referendo (revocatorio, en agosto pasado) con 70 por ciento, a pesar de toda la guerra sicológica y mediática, y como no pueden se van al magnicidio”, agregó Chávez, quien también ha denunciado supuestos planes para asesinarlo, después que en 2004 fracasó un intento de golpe de Estado en su contra, un paro en la estatal PDVSA y, al año siguiente, un referendo revocatorio de su mandato que ganó el mandatario venezolano.

“En la medida en que la oposición se va dando cuenta de que no puede ir contra el proceso ni con elecciones, ni con golpes de Estado, entonces planifica magnicidios”, enfatizó Chávez, tras mencionar que ante la posibilidad de un atentado en su contra, vive como “un preso” en el palacio presidencial de Miraflores, de donde sale únicamente para realizar algunas actividades.

Venezuela ha desarrollado un programa de apoyo a Bolivia desde que Morales llegó al poder y ha sido solidario en situaciones de crisis, lo que incluyó la decisión de expulsar a los respectivos embajadores estadunidenses en La Paz y Caracas, en septiembre pasado, cuando el boliviano acusó al representante diplomático Philip Goldberg de intromisión, en los días en que la agitación opositora crecía en los departamentos de Santa Cruz y Pando.

Chávez se prepara en estos días para llevar un nuevo referendo sobre reformas constitucionales que permitan la relección presidencial continua. El mandatario alentó a su partido, el Socialista Unido de Venezuela, a discutir este fin de año la iniciativa y proponerla por la vía de la Asamblea Legislativa, para que sea sometida a la consulta popular el año próximo.

El presidente, que prevé ganar el referendo con un mínimo de siete millones 300 mil sufragios –los mismos que obtuvo en 2006– sugirió hoy que la iniciativa sea votada el domingo 15 de febrero, aunque el Consejo Nacional Electoral señaló hace unos días que la consulta podría realizarse en marzo.

El presidente anunció, por otra parte, la expropiación de un centro comercial llamado Sambil, que está en proceso de construcción en el corazón de Caracas, sobre una superficie de 21 mil 600 metros cuadrados, con seis niveles, dos sótanos, espacio para oficinas, un centro de convenciones, 10 salas de cine y área gastronómica.

“Ahí en La Candelaria, donde no cabe un alma, están haciendo un Sambil. Eso va a colapsar todo el centro de Caracas”, dijo el gobernante en la inauguración de un centro de salud ubicado en un barrio pobre de la capital.

Chávez pidió al alcalde Jorge Rodríguez que pare la edificación con fines comerciales y propuso que al inmueble se le dé un uso social, ya sea cultural, educativo o de servicios médicos.

“¿Cómo vamos a hacer el socialismo entregándole los espacios vitales del pueblo al Sambil o a ese comercio desmesurado, consumista?”, cuestionó el mandatario, al tiempo que criticó que el permiso de construcción haya sido entregado por un ex alcalde socialista.


Publicado por ubara @ 21:02  | Exterior
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