Martes, 24 de febrero de 2009

El escándalo es superlativo. El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) el servicio de inteligencia civil colombiano, que depende directamente del presidente Álvaro Uribe, espió ilegalmente a magistrados, periodistas, políticos opositores, militares, fiscales e, incluso, a algún alto cargo del propio Gobierno.

El descubrimiento de esta red de seguimiento ilícito ha sido posible tras las revelaciones realizadas por varios agentes a la revista Semana. Desde hace cuatro años, "cualquiera que represente un posible peligro para el Gobierno es vigilado. Y así se empezó a tratar como un objetivo legítimo las actividades de la Corte Suprema de Justicia y algunos de sus miembros", afirma un agente.

El espía colombiano se remonta al ácido enfrentamiento iniciado en 2007 entre magistrados y Álvaro Uribe tras la decisión de la Corte de abrir una investigación contra su primo Mario Uribe por supuestos vínculos con grupos paramilitares. La primera víctima de esta oscura trama ha sido el subdirector de contrainteligencia del DAS, Jorge Alberto Lagos.

El ministro de Interior de Colombia, Fabio Valencia, rechazó este pasado lunes la posibilidad de que el Gobierno asuma responsabilidades políticas por este escándalo "porque no ordenó interceptar las comunicaciones de nadie".

Sin embargo, las primeras revelaciones no indican lo mismo. El domingo se conoció que el 20 de enero, el día de la toma de posesión de Obama como presidente de EEUU, altos cargos con acceso a la sede presidencial ordenaron la desaparición de cientos de documentos secretos. En uno de ellos se detalla el seguimiento realizado a Iván Velasquez, el juez que investiga la parapolítica en Colombia. No es el único. La oscura trama acaba de empezar a desplomarse.


Publicado por ubara @ 12:15  | Exterior
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