Mi?rcoles, 18 de marzo de 2009

Intersindical Canaria Sostiene que Canarias es la comunidad más enferma del Estado, lo que achaca a la “nefasta gestión” de la Consejería de Sanidad. Pide el “cese fulminante” de los directivos del Servicio Canario de Salud y de la consejera del área, Mercedes Roldós.

Representantes de la Federación de Salud de Intersindical Canaria (IC) criticaron hoy miércoles la “nefata gestión” sanitaria desarrollada por los distintos Gobiernos de CC y PP y denunciaron que el Ejecutivo canario crea “intencionadamente” deficiencias en el sistema público para beneficiar a la sanidad privada.

Entre esas carencias está el retraso en operaciones y la derivación de las mismas a la privada, que no se creen nuevas camas o los retrasos en la construcción de los hospitales del Norte y del Sur de Tenerife, “porque mientras estas infraestructuras se retrasan se siguen derivando enfermos a la privada”, destacó Jaime Bethencourt.

Al respecto, Cati Darias resaltó la “nefasta política” de concertación ya que, recalcó, se seleccionan las patologías más rentables para los centros privados, y denunció una campaña para desprestigiar a la sanidad pública.

“El servicio público es objeto de una campaña orquestada desde la Administración, que busca desmantelar y desprestigiar la sanidad pública y fomenta la privatización para crear nuevas oportunidades de negocio”, agregó Darias.

Concretó que se crean deficiencias “intencionadas” para desviar cantidades multimillonarias de la sanidad privada, y subrayó que en los últimos diez años se han detraído 1.119 millones de euros de la sanidad pública, con lo que CC y PP “han contribuido a mejorar los beneficios de los empresarios afines”.

Aseguró que la calidad de la sanidad se mide por el nivel de salud de la población, señaló que Canarias es la comunidad “más enferma” del Estado y la única que no ha mejorado, sino empeorado, su calidad asistencial desde que le fueron trasferidas las competencias.

Indicó al respecto que la población canaria padece mayor riesgo de problemas cardiovasculares, así como de complicaciones derivadas del mal cuidado de la diabetes y es la que mayores niveles de obesidad presenta, y achacó esta situación al “fracaso de la medidas preventivas y de la atención primaria”.

También es la comunidad con peor lista de espera quirúrgica y de pruebas diagnósticas y recalcó que 22.000 personas están incluidas en las mismas y el tiempo medio de espera es de nueve meses.

CESES FULMINANTES

Intersindical Canaria demanda un cambio drástico en el modelo de gestión sanitario y la profesionalización de los cargos de responsabilidad. Para ello, reclama el cese “fulminante” de los directivos del Servicio Canario de –Salud (SCS) y de la consejera del área, Mercedes Roldós.

“Es necesaria la profesionalización de la gestión porque de lo contrario la sanidad se convertirá en un sumidero por donde se va el dinero”, afirmó Carlos García, quien criticó la “autocomplacencia” de los responsables de la sanidad canaria y dijo que IC se está planteando solicitar al Gobierno que devuelva las competencias al Estado “porque Canarias está a la cola en Sanidad”.

Patricia Hernández habló de la falta de recursos humanos, vinculó el déficit de médicos con la “nefasta gestión” realizada por la Consejería de Sanidad, y dijo que el SCS está supliendo estas carencias con la contratación de facultativos que “ni siquiera conocen el idioma” o de otros que ni siquiera están homologados.

Destacó que se están cerrando unidades por falta de internistas, y subrayó que son necesarios, al menos, 1.800 enfermeros más. Además, remarcó que el resto de grupos profesionales están insatisfechos por las precarias condiciones laborales que padecen.

LIQUIDACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES

Darias habló también de las repercusiones de la crisis económica en la sanidad canaria y manifestó que el Gobierno canario no la afronta con criterios de equidad para garantizar las prestaciones, “sino que tiene una clara tendencia a la liquidación de los derechos fundamentales, como el de la sanidad”.

La representante de IC dijo que la crisis le ha llegado a este Gobierno en un momento “más que adecuado” y sostuvo que el Ejecutivo canario utiliza la misma para “enmascarar la nefasta gestión” sanitaria de los distintos gobiernos de CC y PP que “padecen los trabajadores y los usuarios del SCS”.

Ante esta situación, IC demanda el cese de los directivos del SCS y de la consejera de Sanidad, así como medidas eficaces para reducir las listas de espera y la elaboración de un protocolo de la actividad quirúrgica, bajo el control facultativo, para evitar la “anómala” derivación de los pacientes a la sanidad privada.

Asimismo, reclama un plan urgente de actuación frente a las complicaciones de las enfermedades con mayor prevalencia en las Islas y el aumento de los recursos humanos para alcanzar la media estatal en relación con el número de población asistida.

Publicado por ubara @ 17:37  | Canarias
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