Jueves, 02 de abril de 2009

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 
Recientemente el Parlamento Europeo aprobó un paquete de normas –sobre el uso y la comercialización de productos fitosanitarios– que prohíbe el empleo de sustancias químicas muy tóxicas en la fabricación de esos productos y que exige reemplazar dichas sustancias por otras menos dañinas para la salud.  Además, la norma insta a reducir la cantidad de plaguicidas utilizados, impidiendo la pulverización aérea y su uso cerca de parques, escuelas, hospitales, ríos y lagos.

 
Afortunadamente, en los últimos años ha ido creciendo el grado de concienciación sobre el uso indiscriminado de plaguicidas, y en general, de productos fitosanitarios, dándose pasos importantes en la comercialización de estos productos y en la forma de usarlos. Sin embargo, a nuestro juicio, aún se continúan usando de manera desproporcionada y sin que se tomen las necesarias medidas de control (que garanticen la menor afección posible a la salud humana y a la del medio ambiente). La contaminación de nuestros suelos –e incluso de partes de nuestro acuífero– como consecuencia del uso indiscriminado de productos químicos fitosanitarios está absolutamente constatada por la comunidad científica, la cual, en más de una ocasión ha alertado sobre este problema. En Canarias, al igual que en otros muchos lugares, hemos sustituido prácticas agrícolas y de jardinería tradicionales (que eran capaces de combatir las plagas, enfermedades y eliminar las mal llamadas “malas hierbas&rdquoGui?o por el uso generalizado de productos químicos, con evidentes consecuencias sobre la salud humana y sobre la conservación de nuestra biodiversidad.

 
Como reconoce la directiva recién aprobada, a pesar del marco normativo vigente, se siguen encontrando cantidades indeseables de ciertos plaguicidas en los distintos medios (suelo, aire y agua), detectándose en los productos agrícolas residuos por encima de los límites reglamentarios. El riesgo que puede suponer para el hombre y para el medio ambiente el uso de tales productos queda subrayado por nuevos descubrimientos científicos, como el de la capacidad que tienen algunas sustancias (entre las que se encuentran ciertos plaguicidas) para alterar –incluso en bajas concentraciones el funcionamiento del sistema endocrino.

 

Además, el objetivo del reglamento asociado a la directiva, es el de garantizar un alto grado de protección de la salud humana, animal y del medio ambiente, entendiendo que debe prestarse especial atención a la protección de grupos vulnerables de población, como por ejemplo, las mujeres embarazadas, los lactantes y los niños, y que debe aplicarse el ‘principio de cautela’ (debiendo garantizarse –por parte de la industria– que las sustancias o productos producidos o comercializados no tienen efectos adversos en la salud humana o del medio ambiente).

 

El pleno del Parlamento Europeo, consciente de esta situación, respaldó el reglamento sobre la comercialización de los productos fitosanitarios, y aprobó (con 624 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones) la directiva sobre el uso de estos productos. Como consecuencia de esta aprobación, los Estados miembros tendrán 2 años para transponer la directiva (a principios de 2011) y un año y medio para aplicar el reglamento.

 

El reglamento sobre la comercialización de productos fitosanitarios introduce una lista comunitaria de "sustancias activas" (componentes químicos de los pesticidas). Los Estados miembros concederán autorizaciones nacionales a los pesticidas cuyos componentes estén incluidos en esta lista. Por su parte la nueva directiva prohibirá el uso (en la fabricación de los pesticidas) de una serie de sustancias químicas muy tóxicas, como las cancerígenas, mutagénicas o las que afectan a la reproducción, además de las sustancias dañinas para las abejas productoras de miel.

 

Según la nueva directiva sobre el uso de los pesticidas, los Estados miembros adoptarán Planes de Acción Nacionales con objetivos cuantitativos, medidas y plazos para reducir los riesgos que implica el empleo de estos productos en la salud humana y el medio ambiente, así como métodos alternativos de control de las plagas.

 

El compromiso también prohíbe el uso de estos productos en áreas frecuentadas por el público en general, o por grupos sensibles de población, como en parques, jardines públicos, zonas escolares y de juego, áreas deportivas y hospitales.

 

Asimismo, la directiva indica a los Estados miembros que deberán fomentar y facilitar que se destinen –al público en general– programas de sensibilización e información sobre los plaguicidas, especialmente en relación con sus efectos sobre la salud y sobre el medio ambiente, así como de las alternativas de índole no química.

 

Como ya se ha dicho, la directiva limita al mínimo necesario (o prohíbe) el uso de plaguicidas en espacios utilizados por el público en general o por grupos sensibles de población, y al menos, en los parques, jardines públicos, campos de deportes, zonas escolares y zonas de juegos. También indica que se deben adoptar todas las medidas necesarias para fomentar la agricultura con un uso reducido de plaguicidas, incluida la gestión integrada de plagas, así como velar por que los usuarios profesionales de plaguicidas utilicen las medidas de protección disponibles para los cultivos, a fin de ser lo más respetuosos posibles con el medio ambiente, dando prioridad a las alternativas de poco riesgo, siempre que ello sea posible; y en caso contrario, empleando aquellos productos (de entre todos los disponibles para tratar un mismo problema de plagas) que tengan un mínimo impacto sobre la salud humana y sobre el medio ambiente. Además, los Estados miembros establecerán o fomentarán el establecimiento de todas las condiciones necesarias para la aplicación de la gestión integrada de plagas, entendida como aquella que propugna el crecimiento de un cultivo sano con la mínima alteración posible de los ecosistemas agrarios y que fomenta los mecanismos naturales de control de plagas.

 

 

En nuestro municipio, desgraciadamente, el uso de productos fitosanitarios está notablemente extendido, tanto en la agricultura como en la jardinería. Entendemos, pues, que hay que realizar trabajos coordinados –tanto con otras administraciones: caso del Cabildo (a través de la Agencia de Extensión Agraria); como con asociaciones y cooperativas vinculadas a estos sectores– para tratar de reducir el uso de estos productos y de concienciar sobre el uso responsable y adecuado de los mismos.

 

Particularmente, y en lo que depende directamente de la gestión municipal, desde IpO (y así lo hemos manifestado en otras ocasiones) creemos que se debe evitar el uso de productos fitosanitarios en el mantenimiento de los jardines públicos, limpieza de cunetas, calles, carreteras, etc., cumpliendo así con las normas aprobadas por el Parlamento Europeo. Entendemos que, aunque los Estados miembros tienen dos años para transponer la directiva, y un año y medio para la aplicación del reglamento, este Ayuntamiento debe tomar medidas desde el momento actual, en la senda indicada por estas normas, no sólo porque se verá obligado en un plazo muy corto a su aplicación, sino porque tiene la responsabilidad de velar por la salud de sus habitantes y la del medio natural sobre el que tiene asumida su gestión.

 

Por todo ello, elevamos al Pleno de la Corporación, para su aprobación, si procede, el siguiente:

 

 

TEXTO DE LA MOCIÓN

 

 

1.- El Ayuntamiento de La Orotava exigirá a la empresa concesionaria del mantenimiento de parques y jardines que se dejen de utilizar productos fitosanitarios en el mantenimiento de los mismos, tal y como se establece en la Directiva europea analizada en la exposición de motivos de la presente moción.

 

2.- El Ayuntamiento de La Orotava se compromete a no utilizar productos fitosanitarios en las tareas de limpieza de cunetas o en cualquier otra labor dirigida al mantenimiento o eliminación de productos vegetales.

 

3.- El Ayuntamiento de La Orotava iniciará un programa de concienciación entre los agricultores del municipio, en coordinación con las administraciones con competencias en este sector, para intentar reducir o eliminar la utilización de productos químicos fitosanitarios en las labores agrícolas, apostando por prácticas de gestión integrada de plagas, agricultura integrada y agricultura ecológica, que permitan una gestión sostenible de nuestra tierra.

 

4.- El Ayuntamiento de La Orotava acuerda remitir esta moción al Cabildo Insular de Tenerife, al Gobierno de Canarias (Consejería de Agricultura) y a la FECAM (para su traslado a los ayuntamientos de nuestro País), solicitando pronunciamientos en el mismo sentido del contenido de esta moción.

 

 

La Orotava, 24 de marzo de 2009

 

 

 

 

Fdo.:

 

José Manuel Hernández Hernández

 

 

José Antonio Lima Cruz

 

 

Bárbara Álvarez Escobar

 


Publicado por ubara @ 20:56
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