Jueves, 07 de abril de 2005
Ante la sutil videoperformance producida por la Fundaci?n para el An?lisis y los Estudios Sociales (FAES), ese templo del pensamiento transversal, lateral y diagonal, la primera reacci?n que me asalta, incluso sin verla, es solidarizarse con su mayor damnificado: mi paisano Mariano Rajoy. Si en el Partido Popular nadie se atreve, habremos de ser quienes les queremos bien quienes les hagamos llorar. Dig?moslo alto y claro. Ha llegado la hora de entregarle a Jos? Mar?a Aznar los s?mbolos que marcan el punto sin retorno en una jubilaci?n: el reloj de oro de la empresa y la bandeja de plata grabada con las iniciales de todos los compa?eros que nunca te olvidar?n ni te devolver?n el dinero prestado estos a?os para caf?, tabaco o taxis.
Si es menester, haremos la ola, organizaremos una cena-baile-homenaje y, con la fina crueldad de Manuel Fraga, le definiremos como el mejor gobernante de Espa?a desde la transici?n.
Todo sea por el bien de disfrutar de una oposici?n de orden y como Dios manda. Que se deje de andar espantando moscas en Babia o en Venezuela para ocuparse de las cosas que realmente afectan a los mortales. Que contenga a un gobierno que se gana a pulso un f?rreo marcaje "ministro a ministro". Amigo Mariano, hasta la paciencia de un gallego tiene un l?mite. Esa misma ?lite del partido que te culpa de la derrota por blando y cierra filas en torno a la bilis aznarita, te necesita mucho m?s que ?l a ellos. Nadie en la derecha espa?ola est? en condiciones de presentar ni sus n?meros en las encuestas, ni su capacidad para llegar al ciudadano que votaba a Aznar para que bajara un poco los impuestos y las hipotecas, no para ir por rutas imperiales. Quien podr?a estarlo --Alberto Ruiz-Gallard?n-- a?n les gusta menos.
Despu?s de bajar el dichoso v?deo en internet, como espectador me asalta un deseo incontenible de exigir que me devuelvan el dinero, aunque sea gratis. Si van a contar mentiras, lo m?nimo exigible es que cueste un m?nimo esfuerzo desmontarlas. Quien minusvalor? los riesgos terroristas tras los atentados de Casablanca fue el Gobierno de Aznar. Ah? est?n las hemerotecas y los r?os de tinta y sinceridad derrochados por la mejor ministra que tuvo nunca en sus gobiernos: Ana Palacio. Quien se presenta a las elecciones, solito y sin ayuda de nadie, con una secuencia de ocultaci?n e incompetencia dif?cilmente igualable, desde el Prestige al Yak-42, es el Gobierno de Aznar.

LA VERDAD ES dura, pero te hace libre. Aunque ?ngel Acebes le jure lo contrario, puedo asegurarle al se?or expresidente que primero naufrag? el Prestige, luego naci? Nunca M?is. La gente se manifestaba contra el chapapote proveniente del quinto pino, no nos est?bamos organizando para hundir el barco. Puede creerme, yo estaba all?. Hoy, que tanto sacralizan las encuestas de aquellos d?as, deber?an preguntarse si qui?n sembr? la demanda de un cambio de gobierno en 6 de cada 10 espa?oles o empuj? a 8 de cada 10 espa?oles a ponerse en su contra fue el propio Aznar, llevando a un pa?s que no quer?a a una guerra inexplicable. Lo dijera o no Rajoy la noche del 14-M, es la raz?n: t? y tu guerra.
Si se analiza sin bilis y con inteligencia, esta videoperformance responde milim?tricamente a la misma l?gica que inspir? la gesti?n de los atentados por parte de Aznar y su Gobierno. Es coherente que quien desde el primer minuto manej? todos los recursos del Estado al servicio de la tesis que le beneficiaba de acuerdo con no se sabe muy bien qu? c?lculos y de qui?n --si es ETA, mayor?a absoluta-- abrigue en lo m?s profundo de su alma la idea de que el resto de la humanidad obr? con igual o mayor premeditaci?n.
Es la pataleta de quien no entiende c?mo el modesto iceberg profesional de la cadena SER o de este peri?dico, un pu?ado de mensajitos a m?viles y una rueda de prensa de Alfredo P?rez Rubalcaba hundieron aquel Titanic que formaban esos d?as las televisiones p?blicas del PP, la agencia Efe y la sant?sima trinidad de El Mundo, la COPE y La Raz?n, manipulando a toda m?quina.
La respuesta es muy simple y se llama democracia. Pero resulta incomprensible para quien la forma de entender el gobierno y la ciudadan?a en democracia es la acreditada por el patr?n de conducta del Prestige o el Yak-42: menos viajar y m?s ver televisi?n, queridos votantes. En la sociedad de la informaci?n en tiempo real, mentir una vez y tener ?xito es f?cil. Lo complicado es mantener el enga?o vivo y en directo las 24 horas del d?a.

EN ESOS 14 minutos de montaje con vagos ecos de la ?poca dorada de Valerio Lazarov como realizados de televisi?n, hay mucho de la amarga queja de un manipulador dolido y fracasado a quien le consta que, en el mejor de los casos, a quien manipula a un manipulador le quedan tranquilamente 100 a?os de perd?n. Por eso son 14 minutos de pura y dura propaganda, molesta incluso para los medios de comunicaci?n afines. Porque no se trata s?lo de sumar un poco m?s de verdad, sino de montar m?s jaleo y engordar una escandalera hasta que, como dec?a Miguel de Cervantes, la verdad ande sobre la mentira como el aceite sobre el agua.
Visto as?, me temo estemos asistiendo el inicio de un serial con Miguel ?ngel Rodr?guez, conocido como M.A.R., a lo Cecil B. de Mille embarcado en la superproducci?n de secuelas con t?tulos como: Aznar, ese hombre, Acebes el justiciero o Zaplana, caballero sin espada. A no ser que --es mi esperanza y seguro que la de Rajoy-- el fracaso de cr?tica y p?blico aqu? y en el extranjero finiquite antes de tiempo y para siempre la incipiente carreta de la estrella de la FAES.

Lo dice: Ant?n Losada, publicado en el peri?dico. (070405)
Publicado por elmachal @ 12:36
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios