Lunes, 07 de noviembre de 2005
Ram?n P?rez Almod?var

La situaci?n pol?tico-social de Canarias, y, en particular, en Tenerife, es como un partido de front?n: mientras el Gobierno, el Cabildo de Tenerife o el Ayuntamiento de Santa Cruz -gobernados por los mismos, de siempre- prosiguen con sus megaproyectos, miles de ciudadanos, entre otros m?s de 56.000 firmantes de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para proteger el litoral de Granadilla, se preguntan qu? hay que hacer para que se les haga caso, desisten ante el martillo del Poder, o, los menos, se mantienen activamente defendiendo sus argumentos, mostrando su inter?s por participar en la toma de decisiones importantes para su futuro y el de los que vengan. Todo ello sin posibilidad de un debate p?blico, ni mucho menos televisado en las cadenas que pagan los ciudadanos con sus impuestos. Es as? de contradictorio: financiamos nuestras propias cadenas.El Puerto Industrial de Granadilla, la segunda pista del aeropuerto Reina Sof?a, las autov?as que conectar?n el norte con el sur por Teno, el Plan de Carreteras para Santa Cruz y La Laguna, el Plan General de Santa Cruz o el Tranv?a son obras que tambi?n financian los ciudadanos con sus impuestos y, pese a esta obviedad, tampoco se les permite participar en el debate; ni siquiera se les reconoce el leg?timo derecho a tramitar una Iniciativa Legislativa Popular. Esta decisi?n, demasiado grave como para que se haya tomado tan a la ligera en esta sociedad, ser?a un motivo m?s que suficiente, al margen de sebadales y tortugas bobas, un argumento de peso, para que la Comisi?n Europea paralizara todo este proceso; por antidemocr?tico.Los cambios en el sistema electoral, a trav?s del elitista proceso -por la forma de llevarlo a cabo- que promueve la reforma del Estatuto de Autonom?a, tampoco conseguir?n dar un barniz democr?tico a las elecciones de 2007, tal y como se ha planteado. CC no quiere ni lista regional, una posici?n te?rica contraria a un ideario nacionalista, ni que se democratice el acceso al Parlamento, aunque esto se camufle en un debate sobre ?topes electorales?. Un tope electoral del 30, 25 o 15% en la circunscripci?n insular es una barrera infranqueable para muchos partidos pol?ticos, que tambi?n representan a miles de ciudadanos, pero que no cuentan con cientos de millones de pesetas para propaganda electoral. En todo el Estado, ese ?tope electoral? para acceder a la representaci?n institucional var?a entre el 3 y el 5% en todas las provincias, que es la circunscripci?n fundamental. En Canarias son las islas, pero al 30%.Justifican el mantenimiento de esos muros de berl?n electorales por la estabilidad (la suya, claro est?) y la responsabilidad (por sus negocios y por el reparto de poltronas) y para evitar, vienen a decir, que el Parlamento se convierta en un gallinero donde haya m?s de siete u ocho partidos pol?ticos. ?A d?nde ?bamos a llegar con este modelo de democracia? Es preciso, pues, que s?lo tres partidos puedan acceder.Los ciudadanos que pagan sus impuestos para financiar sus propias cadenas, mantienen tambi?n a los pol?ticos que deciden no democratizar el sistema electoral, que aprueban leyes para que las sociedades an?nimas y limitadas no paguen hasta el 90% de sus beneficios, que v?a conciertos transfieren los recursos econ?micos p?blicos, aportados por los ciudadanos, a la Sanidad Privada ?la Salud no es un Negocio- en detrimento de los Hospitales P?blicos, que legalizan la intermediaci?n entre empresas para contratar a los trabajadores ?las ETT?, restando dos veces sendos porcentajes del salario, potenciando la precariedad laboral, que, despu?s, dicen que combaten con planes de choques contra los accidentes mortales, accidentes mortales, y defienden las privatizaciones de los servicios p?blicos por eficiencia y eficacia. Efectivamente, van a tener la raz?n: en estos momentos, lo p?blico es ineficaz por cuanto quienes lo gobiernan benefician s?lo a unos pocos y perjudican a la gran mayor?a. Gobiernan en contra del inter?s general. Es un Gobierno antidemocr?tico. Pero han sido elegidos gracias a esas campa?as supermillonarias de propaganda que no se sabe c?mo se pagan; o s?, porque a veces es el propio Gobierno el que hace campa?a de s? mismo, de lo buenos que son y lo bien que lo hacen. Y esas campa?as de propaganda las pagan los ciudadanos que financian sus propias cadenas. Desde el punto de vista de la raz?n, no deja de ser completamente absurdo. Y por eso acusan de ?antisistemas? a quienes han descubierto esta chapuza. Esta democracia, y m?s en Canarias que se representa como caciquismo, es un oximoron.
Publicado por ubara @ 20:26
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