Viernes, 04 de agosto de 2006
La recuperaci?n de la memoria hist?rica silenciada ha sacado a la palestra un debate que define muy bien a sus intervinientes. Despu?s de que municipios como el de La Orotava decidieran acabar con los s?mbolos y la propaganda de la Guerra Civil y del franquismo, han aparecido fa?osas voces airadas como de ultratumba. Resulta incre?ble que los mismos que se olvidaron de derogar la Constituci?n de la II Rep?blica, literalmente a?n en vigor, vengan ahora con sus rabiosos comentarios en defensa post morten de un r?gimen inexistente.

Uno, casualmente el ?ltimo de los hijos de Israel, y que sale habitualmente en la cadena local ATV de la villa norte?a escenificando una especie de programa basura, lleg? a meterse con mi segundo apellido ?que por otro lado tiene mucha m?s gente en la Villa-, en una construcci?n comparativa imposible, que tan solo denotaba la pobreza mental de esta especie de at?picos cole?pteros. Otro, que me cogi? por banda en el paseo de los presos encadenados, como llaman algunos a la decoraci?n de los bolardos de la calle La Carrera y aleda?as, se empecin? una y otra vez en recordarme los bulos que lanza constantemente ese partido en bancarrota que es el PP: que si es abrir de nuevo los enfrentamientos en el pueblo, que tambi?n est?n en nuestras ciudades los recuerdos de otras ?pocas hist?ricas, que si no hay cosas importantes a las que dedicarse en lugar de andar con estos asuntos, que ?se va a emplear dinero p?blico y trabajadores para esa funci?n que hay que retraer de otras necesidades!, que si son s?mbolos con los que nos hemos educado y que les tenemos mucho cari?o? Este ?ltimo ya me sac? de quicio, porque si los otros no hay por donde cogerlos, la respuesta a ?ste es sencilla: "oiga, ll?venselos usted consigo que el pueblo se lo regala gustoso". Y no digamos de esa man?a de rechazar, desvalorizando, aquello con lo que uno no est? de acuerdo, herencia, por otro lado, de aquella pedagog?a castrante del nacionalcatolicismo. Porque primero, s? que es, y muy importante, escribir bien la historia, relegarla a donde debe estar y hacer justicia con tantas personas que yacen desaparecidas, pero no desconocidas, en las fosas comunes de la desverg?enza y de la desmemoria. Y segundo, que una cosa no quita la otra. Y el hecho de atender a estos temas no indica el desatender a otros.El 9 de agosto comienza a caminar esa Comisi?n de Investigaci?n en La Orotava. Una buena noticia. Desde aqu? todo el apoyo y felicitaciones a la Comisi?n de Educaci?n y Cultura del Ayuntamiento, que, he de decirlo, me caus? una gran impresi?n en la defensa de esta tarea. No entiendo los reparos de alguno respecto a quitar la placa de los ca?dos, existente en la Iglesia de San Juan Bautista del Farrobo, por razones de que "a?n viven sus familiares". No es raz?n. En la Iglesia de La Concepci?n ya se hizo y el Monumento est? hoy d?a donde debe estar: el cementerio. No va con ellos como personas, que por otro lado tienen todo el respeto del mundo. Tambi?n viven los familiares de los ca?dos cuyos nombres all? no est?n inscritos. Y de ellos no se acuerda nadie como razonamiento. Tampoco se ha quejado nadie cuando se lleva a los altares a los de una parte de la contienda y se trata a los de la otra como demonios, dentro de esa pol?tica romana dictada por el Opus Dei, organizaci?n que no casualmente fundara Escriv? de Balaguer al mismo tiempo y en el mismo hotel de Burgos en el que Francisco F. Bahamonde dictaba su Gobierno antidemocr?tico en 1936. El respeto, para todos. La Justicia, para todos. El silencio para ninguno. El silencio de la desmemoria es una injusticia que sigue sin reparar esa Ley del Gobierno del PSOE de Zapatero, bastante desmemoriada tambi?n y que debiera tomar ejemplo de Ayuntamientos como el de la Villa de La Orotava, aqu?, en los confines del Estado?y en donde la pr?ctica totalidad de la poblaci?n ha decidido acabar con el silencio. De la desmemoria.

Agapito de Cruz Franco. Concejal de IPO en el Ayuntamiento de la Orotava.
Publicado por ubara @ 13:10
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 05 de agosto de 2006 | 19:02
Es una verguenza que todavia exista estatuas, bustos y ecudos franquistas y calles, plazas y avenidas con nombre de dictadores o militares del r?gimen.