Jueves, 06 de diciembre de 2007
Angel Guerra Cabrera
La Jornada


La derrota electoral de la reforma constitucional propuesta por Hugo Ch?vez ha descocado a Washington y sus cipayos locales, que pretenden asociarla a un improbable rechazo popular al presidente venezolano tal como sugiere la injerencista declaraci?n de George Bush del martes pasado. El peligro que entra?a esta reacci?n es el de una eventual guerra civil en Venezuela, con ominosas consecuencias para su pueblo, los de Am?rica Latina y toda la humanidad, como ha advertido Fidel Castro.

La desaprobaci?n de la reforma por poco m?s de la mitad de los electores efectivos ha dado pie a un debate en el seno de las fuerzas progresistas sobre sus causas, no siempre con acierto. Seg?n el punto de vista, se se?alan errores del chavismo, muchas veces con la mejor intenci?n, aunque no faltan opiniones te?idas de resentimiento y oportunismo. Con frecuencia son omitidos la amenaza que menciono y subestimados los efectos de la exorbitante operaci?n subversiva y medi?tica contra Ch?vez antes y despu?s del referendo, dentro y fuera de Venezuela, en la que Estados Unidos ha echado toda la carne al asador. A ella obedece la entrega al imperialismo de Baduel y los dirigentes de PODEMOS, asustados desde antes por la radicalizaci?n del proceso.

Ciertamente, la grandeza con que Ch?vez asumi? el rev?s fortalece moralmente a sus seguidores, incluso a los muy numerosos que se abstuvieron o votaron por el No pero contin?an apoy?ndolo, y unida a la evidente trasparencia del sistema electoral es el m?s rotundo ment?s a las acusaciones de autoritarismo y d?ficit democr?tico en Venezuela. Tambi?n tom? por sorpresa a la oposici?n, mayoritariamente golpista, que intenta adecuarse a la contingencia con ponzo?osos llamados al di?logo y la reconciliaci?n.

La misma oposici?n que de haber ganado la opci?n gubernamental por el estrech?simo margen que obtuvo el No, habr?a amanecido el 3 de diciembre en plena escalada de violencia y desestabilizaci?n, pues no es un secreto que su consigna era no acatar el posible triunfo del S?. Cientos de editoriales, art?culos y notas de los medios corporativos en Am?rica Latina, Europa y Estados Unidos en los ?ltimos meses, as? como declaraciones de voceros oficiales de este pa?s as? lo demuestran. M?s a?n, en contraste con las reiteradas afirmaciones de Ch?vez de que aceptar?a los resultados cualesquiera que fueran, los portavoces opositores en ning?n caso hicieron lo mismo.

El l?der venezolano no ha vacilado en asumir toda la responsabilidad por el batacazo y ha sido muy claro al decir que se equivoc? en la apreciaci?n de la coyuntura pero es indispensable un profundo ejercicio cr?tico y autocr?tico que involucre a millones, desde las bases hasta la c?pula, para identificar los indudables errores en que se incurri? y adoptar las medidas encaminadas a recomponer el movimiento y sanear las estructuras gubernamentales, donde muchos chavistas de base se?alan no pocos casos de corrupci?n e insensibilidad. S?lo como ejemplo, qu? se hizo frente a los especuladores, autorizados a importar una millonada en productos de la canasta b?sica que no llegaron nunca a la poblaci?n.

El presidente ha reiterado, y es sabido el empe?o que pone en cumplir lo que promete, la continuidad de su pol?tica de justicia social para los trabajadores, los pobres y los excluidos y para entregarles m?s poder apegado a su objetivo socialista, ahora en un marco jur?dico m?s estrecho que el que habr?a propiciado la reforma, pero extrayendo todas las posibilidades legales a la avanzada Constituci?n de 1999. Ha dicho que la reforma se pospone "por ahora" pero asegurado que seguir? luchando por ella.

Ser?a infantil pensar que el los golpistas dejar?n se serlo ya que han "comprobado" el respeto de Ch?vez por la democracia y que esperar?n cinco a?os m?s, pacientes y respetuosos de la ley, a que este termine su mandato. En ese tiempo el proceso bolivariano podr?a alcanzar la solidez del acero y Am?rica Latina volte?rseles irreversiblemente. Eso es lo que est? en juego, ellos lo saben y act?an en consecuencia.

Parad?jicamente, mientras m?s despiadado el ataque del imperialismo y la contrarrevoluci?n, m?s posibilidades tienen las masas de educarse pol?ticamente, liberarse de prejuicios y radicalizarse. Es impresionante que m?s de cuatro millones de venezolanos hayan votado por propuestas expresamente conducentes al socialismo. Con muchos menos se han iniciado cambios sociales que hicieron historia.

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Publicado por ubara @ 19:37
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