Lunes, 24 de marzo de 2008

Fuerteventura Limpia

En Lanzarote, los hoteles Meliá Volcán, Iberostar Papagayo, Gran Castillo, Natura Palace, Rubicón Palace, Papagayo Arenas y Son Bou, están entre los grandes complejos anulados, según el listado del cabildo de la isla. La UE concedió subvenciones por más de 36,5 millones a los complejos hoteleros para potenciar la zona.
Hasta hoy, los tribunales han anulado desde 2006 ya 22 licencias, de las cuales ocho corresponden a hoteles de más de cuatro estrellas. Un tercio de los hoteles de lujo de la isla están afectados. El último es el Princesa Yaiza, de cinco estrellas. En diciembre de 2007 un juzgado ordena investigar el patrimonio de los alcaldes de Yaiza y Teguise bajo cuyo mandato se concedieron las licencias. El Cabildo estudia qué hoteles legaliza a cambio de compensaciones, pero ya tramita el derribo de dos edificios.

Desde
Fuerteventura Limpia nos preguntamos ¿Por qué pueden sentirse tan tranquilos los promotores de los hoteles ilegales que ayer recibieron un apoyo inmediato del cabildo conejero y, sin embargo, en El Jablito (en el caso majorero) o en El Golfo no pueden estar igual de tranquilas decenas de familias sencillas a las que se les ha anunciado en los últimos meses que les van a tirar las casas en las que residen de forma permanente o los fines de semana desde hace diez o veinte años?

Cierto es que quienes llevaron a los tribunales la construcción de esos hoteles y complejos de apartamentos lo hicieron a sabiendas de que no respetaban ni el Plan Insular de Ordenación del Territorio de 1991 ni la moratoria turística que la corporación insular conejera aprobó en 1999. Pero todo indica que hay un doble rasero. Ya contamos en esta página la doble moral de la corporación de La Oliva con respecto a El Jablito. Cómo fueron desalojados por la Guardia Civil y cómo acabaron con sus casas con la excusa de construir ese proyecto maquiavélico llamado PuertoVentura (en Lanzarote, Marina Rubicón).

Desde la Demarcación de Costas del Estado les anuncian la demolición de sus casas sin ofrecerles alternativas. Para ellos, la ley es la ley. No reciben el mismo mensaje los constructores y hoteleros que han promovido y explotan las más de 5.000 plazas turísticas ilegales, un 23% de los alojamientos de la isla. A ellos se les propone, como a la RIU, que encima siguió construyendo, una concesión administrativa para que puedan explotar esos hoteles durante los próximos treinta años (a cambio de, en el caso de La Oliva, del islote de Lobos...), para que no pierdan la inversión económica que hicieron y las millonarias ayudas europeas. Son las dos caras de una misma moneda.


Mas información en: http://fuerteventuralimpia.blogspot.com/


Publicado por ubara @ 19:51
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